Thursday, May 05, 2011

El 21060 y el pepino


Días antes y después del 1ro de mayo, el tema de discusión fue la abrogación del D.S. 21060. Analistas económicos han aparecido en todos los medios de comunicación explicando que nada se ha derogado y que no fue más que un show y por otro lado las autoridades del gobierno han dicho que han cambiado la economía. A estas alturas ya no me sorprende las barbaridades que autoridades del gobierno han dicho con respecto a este decreto, solo por citar un ejemplo, el señor vicepresidente dijo que se acabo la dictadura del libre mercado (ver noticia). Imagínense la libertad asociada con una dictadura.

Pero bueno, los que vivimos en Bolivia ya estamos acostumbrados a escuchar semejantes leseras, en todo caso vale la pena reflexionar un poco con respecto al 21060. Y para mi lo que hizo el 21060 fue simplemente poner en papel los lineamientos básicos para que una economía funcione. Era tal el caos al que habíamos llegado con el famoso capitalismo de Estado de los 70s y 80s que todo estaba distorsionado. Por tanto, no había forma de encaminar la economía sino se ponían estos lineamientos en un papel y ese era el D.S. 21060.

Y lógicamente funciono muy bien, pues en base a estos lineamientos se logró controlar la hiperinflación y se restableció el orden en los mercados que es el requisito fundamental para que una economía funcione. Lógicamente cuando los mercados están ordenados ya no es necesario tener estos lineamientos por escrito, o dicho de una manera una vez que se aprendió la lección no es necesario repasar y repasar la misma.

Entonces uno podría pensar que el 1ro de mayo no paso nada. Y la verdad es que no paso nada nuevo de lo que ya viene pasando desde el 2006 y es un proceso lento pero seguro de socavación de los cimientos de la economía. Aún con 21060 se hicieron nacionalizaciones que no tenían razón de hacerlas como la de las empresas de energía eléctrica, se crearon empresas que no funcionan como cartonbol, papelbol , se empezaron a controlar precios y exportaciones de productos con consecuencias funestas (el mejor ejemplo el azúcar), se violó la independencia del Banco Central, y sobretodo se destruyo la confianza en las políticas públicas con el gasolinerazo. Y todo esto paso antes del 1ro de mayo y con 21060.

En conclusión con o sin 21060 los errores que se vienen cometiendo me hacen estar seguro que en algunos años más alguien tendrá que desenterrar al 21060. Y si no aprendemos que la economía es una sola y que para que funcione los mercados tienen que ser libres y los incentivos los correctos, estaremos como con el pepino, enterrándolo y desenterrándolo cada vez.