


Lo que se vivió el sábado en Bolivia en las ciudades de La Paz y Santa Cruz, fue realmente un espectáculo patético. Los Plurinacionalistas por un lado y los Autonomistas por otro queriendo demostrar quien era el ganador del 2007. Habrá que felicitarlos, porque al final los dos se salieron con su gusto, pero donde hay ganadores también hay perdedores y el gran perdedor es un país agonizando llamado Bolivia.
Basta con ver los indicadores económicos y nos podemos dar cuenta que el 2007 estamos peor que en el 2006. Una tasa de crecimiento del PIB del 3.8% en un contexto internacional tan favorable, es realmente una vergüenza. La tasa de crecimiento del PIB per cápita igual sigue siendo baja (1.7%) lo que difícilmente ayudará a revertir la tasa de crecimiento del PIB per cápita promedio 1950-2000 del 0%.
A principios del 2008 aparecerán las autoridades del gobierno hablándonos de un superávit fiscal, incremento en las exportaciones y aumento de las Reservas Internacionales. Pero como todos los años no se dirá nada sobre la pobreza, la cual al igual que la gran mayoría de la población que esta cansada de tanta politiquería, silenciosamente habrá aumentado.