Monday, November 27, 2006

Envidia

Ayer se llevo a cabo en Ecuador la segunda vuelta en las elecciones presidenciales y como resultado salio ganador el candidato de izquierda Rafael Correa (según resultados aun no oficiales). El señor Correa es un profesional joven que pertenece a esa izquierda progresiva y que por su formación académica cree en la aplicación del conocimiento científico en la búsqueda de soluciones de los problemas que aquejan a la economía ecuatoriana.

Evidentemente habrá que ver como conforma su gabinete, que medidas toma, etc, pero de principio la imagen que da por sus discursos es que es una persona totalmente apolítica y eso no me deja de generar cierta envidia. Es cierto la envidia es un sentimiento malo, pero no puedo dejar de sentir al ver que por el contrario en Bolivia tenemos un presidente totalmente político.

Es precisamente este entorno totalmente politizado el que impide hacer cambios en Bolivia. Hay ideas muy buenas, así como también ideas pésimas, pero unas con otras están tan enmarañadas que al final las ideas se diluyen en discursos y acciones políticas totalmente absurdas y guiadas con una lógica sindicalista que no tiene objetivos claros.

Ecuador es sin lugar a dudas, el país que más se parece a Bolivia, en cuanto a cultura, gente, situación económica y problemas. Las perspectivas que se le presentan a Ecuador son muy buenas siempre y cuando lleven adelante una Asamblea Constituyente apolítica, promuevan la institucionalización del Estado y sigan adelante con su programa de descentralización que de hecho ya ha tenido importantes avances.

Puede ser que me equivoque (y de hecho hay varios ejemplos en el mundo) pero es de esperar que un doctor en economía como lo es el actual presidente electo del Ecuador de seguro por lo aprendido sabrá que lo mejor que puede hacer es institucionalizar su país o Estado. La lógica política, por el contrario, postula que lo indicado es des-institucionalizar un Estado, pues así se garantizan pegas para los partidarios. Por otro lado una estrategia política óptima es centralizar el poder, pues así se garantiza poder político y económico por mucho tiempo para un grupo de poder. No suena familiar esto?

El único pero que talvez se pueda encontrar en Correa, es que tiene cierta simpatía con Chavez, mientras esto quede en simple simpatía y no vaya mas allá de eso, todo bien, al final hay que ser amigos de todos y llevarse bien con todos.

Tuesday, November 21, 2006

Control Social

Siguiendo con el tema de los slogans o frases que el actual gobierno en Bolivia utiliza, una de las frases que aparece recurrentemente es la del “control social”. No estoy seguro a que se refieren exactamente, pero mi intuición me hace pensar que tiene que ver con que las denominadas Organizaciones Sociales van a ejercer un control sobre distintas instancias, llámense estas empresas, órganos de gobierno, etc.

La idea del control social sale de la teoría de la descentralización, donde se plantea la necesidad de asignar a los individuos de una comunidad la libertad de decidir que bienes públicos demandar y como financiarlos. En la medida que los individuos de una comunidad decidan gastar sus recursos, digamos en agua potable, serán ellos los primeros en verificar que ese gasto efectivamente sea en agua potable, es decir ellos controlarán que su gasto sea efectivamente realizado en el motivo indicado.

Esto esta muy relacionado con temas de eficiencia e incentivos, donde la comunidad más próxima al bien en consideración, tiene todo el incentivo a ejercer un control sobre el mismo. Esto se traduce en una asignación eficiente, que no sería posible desde una visión centralista donde un gobierno central no tiene los incentivos de ejercer un control adecuado y por ende se traduce en una asignación ineficiente. Esto no quiere decir que todos los bienes públicos se deban descentralizar. Hay toda una teoría al respecto que toma en cuenta temas estratégicos, de economías de escala, etc, que indican que se debe descentralizar y que no.

Lo importante es que el control social, en un contexto económico, esta relacionado con el tema de incentivos, en otras palabras para que el control social sea efectivo, deben existir los incentivos para realizarlo. En este sentido, si se quiere ejercer un control social sobre YPFB (como se plantea), los únicos que pueden hacerlo de manera efectiva son aquellos agentes que hayan involucrado su dinero en dicha empresa. Este sería un argumento a favor de las empresas privadas. Pero como este no es el caso y se trata de una empresa estatal, en definitiva no existe agente alguno que tenga incentivo a controlar la empresa, por tanto deberíamos olvidarnos del famoso control social en este caso.

El único control que puede tener una empresa estatal es el autocontrol que no sería otra cosa que crear una empresa estatal, pero con autonomía de gestión y basada en preceptos de eficiencia, donde el manejo sea similar al de una empresa privada. Esto es difícil hacerlo, porque repito, los incentivos que tenga el Estado por controlar la empresa pueden perderse en la carencia de un vínculo directo entre gasto y financiamiento. Por tanto, si no queremos de aquí a unos años, volver a hablar de que YPFB se debería privatizar, lo primero que se debe hacer es olvidarnos del famoso control social y segundo, pensar en formar una verdadera empresa (mixta talvez) que refleje los verdaderos intereses de la Nación y no intereses políticos.

Friday, October 20, 2006

Felicidades La Paz


Felicidades a todos los nacidos en esta hermosa ciudad
Que viva La Paz !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Buenas noticias…hasta por ahí

Hoy todos los diarios de Bolivia destacan el “histórico” acuerdo entre Bolivia y Argentina para la venta de gas durante los próximos 20 años. Evidentemente desde un punto de vista político ha sido una gran jugada por parte del gobierno para levantar las expectativas que estaban en caída con respecto a la nacionalización: Se ha mostrado este negocio como algo fomentado por el Estado y como lo dijo el mismo presidente con un contrato público de cara al pueblo. Tanto así que hasta la oposición ha aplaudido dicho acuerdo.

He estado buscando opinión de especialistas en el tema y no he encontrado algo claro y preciso, talvez porque recién se están haciendo los análisis. Sin embargo hay algunos puntos que vale la pena mencionarlos y meditarlos. Yo no puedo hacer un análisis más profundo porque no soy especialista en el tema de hidrocarburos, pero un poco de intuición económica me hace pensar en lo siguiente:

1) Lo que se ha hecho ayer es firmar un acuerdo entre Estados con un evento donde han participado los presidentes de Bolivia y Argentina. Algo similar ocurrió años atrás entre los presidentes de Bolivia y Brasil, pero con una leve diferencia que radica en que iban a ser empresas privadas las que iban (y así fue) a hacerse cargo del negocio. Ayer aparentemente por las declaraciones del presidente de Argentina, serán empresas estatales las que se encarguen del negocio (YPFB y ENARSA). La pregunta que surge es: ¿Tienen estas empresas la capacidad económica de hacerse cargo del negocio?

2) Si en definitiva este es un negocio entre Estados, donde ENARSA va a hacer la gran parte de las inversiones. La dueña de las mismas va a ser la empresa Argentina o mejor dicho el Estado Argentino. Geopolíticamente eso puede ser muy peligroso, pues un Estado va a tener posesiones en otro.

3) ¿Si una empresa estatal va a estar operando en Bolivia, cuales van a ser los mecanismos de regulación de la misma? Si a esto se le añade la poca seriedad del Estado Argentino para cumplir compromisos (ejemplo: suministro de gas a Chile), realmente me hace pensar que estamos haciendo negocio con el chico malo del vecindario.

4) Si los bolivianos estamos felices, les aseguro que mucho más felices están los chilenos, pues Argentina ya no les va a poder decir que no tiene gas para venderles. Eso de las cláusulas que tienen los contratos que impiden la reventa a Chile son macanas, Argentina vende gas a Chile e incluso le traspasa los mismos precios. Pero, bueno ahora recién para el año 2026 habrá que ver si les podemos vender gas de manera directa a los chilenos.

Hace un par de años, un amigo que trabaja en Petrobras me decía que todo lo que uno aprende en las clases de economía, generalmente no se aplica al tema de los hidrocarburos, pues la geopolítica del negocio hace que se den cosas inverosímiles y además que existan actores que uno ni siquiera se imagina que podrían estar involucrados. No se si además de Bolivia y Argentina hay otros países involucrados en este negocio y no se si la reflexión que he hecho sea valida. Pero bueno, el tiempo lo dirá.

Atajo a la Riqueza

La desnutrición, incapacidad y paranoia jamás habían estado tan ligadas en los anales de nuestra nación. Sería una descortesía al vocablo “historia”, sin embargo, darle esa jerarquía a comentarios que, al se pronunciados por autoridades, forman parte de lo que alguna vez aquí sucedió. Pero sucedió. Somos testigos de cómo el señor Cansio Mamani, con palabras poco reflexivas, ha llevado la estrategia de victimizar al pueblo a un extremo indefendible, al intentar exculpar una mala gestión a la desnutrición que sufren los niños en la región andina. Pero palidece el abuso de esa estrategia política al lado de la acusación del señor Presidente, quien culpa al Prefecto de Santa Cruz de estar detrás de un “anónimo” complot para asesinarlo.

La estrategia de la victima – al igual que la de crear un enemigo – son estrategias políticas indudablemente efectivas, e incluso necesarias. Son particularmente necesarias cuando existe de parte de los poderosos capacidad de excluir a los pobres del ejercicio del poder. En este sentido, toda nación que valore su estabilidad y equilibrio social, ultimará esfuerzos para que cada vez existan menos pobres, y para que sean integrados en la administración del Estado. Para ello, y por diseño, el poder político no puede ser absoluto, y debe dar lugar a una oposición “dialéctica” (para que me entiendan). En cuanto a “cómo” lograr este objetivo, podemos tener diferencias conceptuales muy profundas, pero el adueñarse de dicho objetivo me parece el pilar fundamental de la demagogia y absolutismo ideológico. Sin embargo, se adueña del escenario política la retórica – por demás efectiva – que “únicamente nosotros defendemos a los pobres, y por ende solo nosotros tenemos derecho de definir cómo hacerlo”.

Lo más triste es que, al igual que otros países ignoran lo que sucede en Bolivia, los bolivianos ignoramos lo que sucede en otros países. Lo que sucede en otros países es que la pobreza está siendo eliminada creando riqueza, y la riqueza está siendo generada creando mercados, y los mercados están siendo creados implementando seguridad jurídica, que no es otra cosa que la protección de la propiedad privada. Si. Lo dije. Propiedad privada. Pero resulta que hemos ingresado a la “Confederación de Macondo”, donde el monopolio de cómo crear riqueza y una más justa distribución de la riqueza le pertenece al socialismo.

No entiendo qué tan alienado me encuentro, o que tan grande es la capacidad de CNN de indoctrinar mi visión del mundo, pero me cuesta encontrar experiencias en el mundo de un socialismo exitoso. Los casos que existen son de naciones europeas que manejan una economía mixta, con seguridad jurídica y propiedad privada. Pero ese no es el debate aquí. El debate es que parece ser que – para avanzar “mi manera” de crear riqueza (aun por descubrirse) - debo asesinar la “otra manera” de crear riqueza. Si para ello debo utilizar ancestrales estrategias de ser victima del enemigo, en lugar de argumentos y procesos deliberativos, que así sea.

El pueblo cubano es victima de un bloqueo, y eso ha permitido a Fidel gobernar su vida entera. Chávez fue victima de un golpe de Estado, y ahora es el paladín de los pueblos victimas del imperialismo. No se puede negar que ambos han jugado muy bien sus cartas, y ambos han logrado capturar la imaginación y la sensibilidad política de muchas personas en todo el planeta. Supongamos – si tan solo con el propósito de llevar a cabo un ejercicio intelectual - que Bolivia necesita asesinar “la otra manera “ de crear riqueza, en nombre de una justicia que pretende reducirnos a todos a un común denominador. Aun si ello fuese cierto, la estrategia de “soy victima” debe ser mejor ejecutada. Es decir, por lo menos eso hagan bien. Los asesores “internacionales” tal vez estén embutiendo dicha estrategia, porque les funcionó bien en su país de origen. Pero Bolivia parece ser inmune a estrategias importadas, que no son la solución. Así que, no se dejen confundir, busquen el fondo y la razón. Recuerden, ya dejaron de ser las victimas, ahora tienen el poder político y la responsabilidad de gobernar esta nación.

Flavio Machicado Teran

Monday, October 16, 2006

Qué significa?

Ya estamos en el décimo mes del año, ya se han anunciado los premios Nobel y uno se pregunta: qué contribución habremos hecho los bolivianos a este mundo. En definitiva creo que hemos contribuido y estamos contribuyendo con dar nuevos significados a ciertos conceptos. Veamos algunos ejemplos:

Originario: Relativo al origen, en términos matemáticos podríamos pensar en el punto 0 del eje cartesiano, pero en realidad no es el período 0, sino un periodo t cualquiera (mejor dicho 2006-2007) donde vamos a re-fundar el país y por que la palabra es sugestiva con los movimientos indígenas originarios, le vamos a llamar así.

Antiglobalizador: Lo contrario de globalizarse. En Bolivia significa crear un sistema económico que nos permita integrarnos a la modernidad y es mas que sea un ejemplo para el mundo.

Concretamente me quiero referir (una vez más) al tema de la nacionalización y concretamente a la nacionalización de la minería. Cuando se habla de la nacionalización, uno entiende que significa transferir algo que esta en manos privadas extranjeras al Estado que representa a la nación. Es decir convertir algo que no era nacional, en nacional (dicho a grandes rasgos)

Pues bien en el tema de los hidrocarburos se entiende que existe una intención de transferir parte del negocio petrolero que ahora esta en manos de empresas transnacionales, al Estado. Por lo menos se espera una nacionalización de la producción, donde sea el Estado quien defina precios y volúmenes de producción. Con respecto a la minería no entiendo a que se refieren con respecto a la nacionalización. De hecho y sale en otro artículo que la inversión privada extranjera no se va a tocar, es decir proyectos como el de San Cristobal no van a ser afectados y es mas tenemos el proyecto del Mutún que esta a punto de ser adjudicado a una empresa transnacional (Jindall Steel).

Entonces que se entiende por nacionalización de la minería. Aparentemente significa eliminar por decreto a las cooperativas e integrar a esos mineros a la fuerza laboral de la Comibol. Vaya que interesante idea, con un decreto se pretende incorporar a 60.000 trabajadores privados al sector público. Me imagino que la fuente de inspiración de esta brillante idea es la propia relocalización del Gobierno de Paz Estensoro que con un decreto logró relocalizar a cientos de mineros. Seguramente por lógica si con un decreto se logro relocalizar a trabajadores, con otro se los debería poder re-relocalizar.

La verdad que no tiene sentido lo que se esta pretendiendo hacer, a no ser que yo no tenga una información adecuada. Pero, tal como están las cosas me da la impresión de que en pocas palabras lo que se esta queriendo hacer es transferir trabajadores del sector privado al sector público de manera “gratuita” y eso obviamente en economía no funciona. No basta con un decreto, se necesitan crear condiciones favorables a nivel de la empresa pública (en este caso COMIBOL) para que los mineros voluntariamente estén dispuestos a emplearse en el sector público en vez de pertenecer al sector privado.

No se trata de otra cosa que generar incentivos y hacer empresa, conceptos totalmente opuestos a lo que típicamente se entendería por nacionalización. Pero que incentivos se pueden generar en un sector público que por definición es ineficiente cuando se trata de armar empresas? Si a eso se le suma la nula capacidad de invertir, realmente la propuesta de nacionalización de las minas suena a un slogan populista y nada mas.

Lo que se debe hacer es de una vez por todas generar incentivos que permitan la inversión privada en minería y mi intuición me hace pensar que eso no debería ser difícil en la actual situación en que se tiene un contexto externo extremadamente favorable a nivel de precios de los minerales. Con los precios actuales y el gran mercado Chino capaz de absorber cualquier mineral, seguro que existen no uno, sino varios potenciales interesados en invertir en minería en Bolivia. Pero, obviamente las condiciones internas resumidas en la incertidumbre existente hacen que no podamos aprovechar esta inmejorable situación.

Dejemos de usar slogans populistas con palabras que la gente quiere escuchar (o a estas alturas yo creo que quería escuchar, porque ya hay un cansancio visible en la pobalción) y comencemos a decir las cosas de manera coherente. No se necesita nacionalizar las minas, se necesita crear empresas mineras capaces de transformar nuestra minaría de hace 50 años en una minería moderna, con capacidad de generar empleos fijos y bien remunerados. Se necesita una minería que sea capaz de organizar a estas empresas privadas pequeñas que son las cooperativas en empresas grandes. En fin creo que se pueden hacer cosas muy interesantes, pero en base a propuestas coherentes y con visión empresarial y no populista-electoral.

Salvar a la Humanidad

El 12 de octubre ha sido nombrado “Día de la Liberación”, y en ese día el presidente de la República públicamente ha pedido mi sugerencia. Ante la noble misión que envuelve a nuestro mandatario, no puedo negar ser instrumento también del insospechado destino de nuestra nación: liberar a toda la humanidad. El propósito va más allá de negarles - al reducir la migración boliviana mediante políticas de intercambio comercial - nuestra mano de obra a Europa y a EEUU. El propósito es mayor, e incluye restablecer el equilibrio ecológico, liberando así a la Pacha Mama Grande de la salvaje codicia y arrogancia de sus hijos.

El mundo occidental, y las potencias que sustentan su cosmovisión, han encontrado en el fundamentalismo islámico una excelente excusa para atropellar los derechos humanos, satanizar a la prensa (Bob Woodward), y crear una psicosis del “enemigo” que les permite justificar estrategias para mantener hegemonía política sobre el planeta. Una de las estrategias del fundamentalismo es precisamente crear un enemigo, porque cuando la gente vive con miedo, es más fácil imponerles una verdad absoluta, y deslegitimar su derecho a expresar su oposición. En este sentido, pareciera que Bush entiende que hay que pelear fuego con fuego, y en nombre de combatir al fundamentalismo, él es un fundamentalista también.

El problema es que somos incapaces de entender la realidad en otros términos que no sean los nuestros. Pero la realidad es mucho más compleja de lo que podemos observar desde nuestra prejuiciada perspectiva. De esta manera, Bush nunca entendió a los iraquíes, ni entiende las razones, miedos, y esperanzas de palestinos, libaneses, chinos o bolivianos. Se aferra, al igual que el resto de la humanidad, a su verdad, y desprecia la “otroidad” - la posibilidad que la “verdad” del otro sea también legítima.

El mundo entero ve con preocupación que – en nombre de la democracia – se juzgue a las personas por lo que son (fundamentalistas islámicos), y no por lo que han hecho. Pero cuando se empieza a utilizar el miedo para justificar el aplastar a la oposición y restarle su derecho de defender su verdad, se está siendo igualmente terrorista. Usted, Señor presidente, tiene la autoridad moral a nivel mundial para hacer un llamado para que el Occidente deje de utilizar metodologías maniqueas y se desarrolle la capacidad de entender al mundo en su hermosa complejidad.

Usted habla de “justas ganancias” para quienes asumen riesgos de inversión. Esa es una excelente señal, y demuestra que usted entiende la necesidad de crear incentivos para la inversión en nuestro país. Sin embargo, luego ataca al capitalismo, como si fuese algo reducible a una esencia maléfica. Las palabras no pueden enunciarse a la ligera, y lo que usted dice impacta la manera como los demás entendemos la realidad. Por ende, si usted intenta satanizar al libre mercado, está siendo fundamentalista, y está enviando señal mezcladas, que permiten reducir todo a una verdad absoluta, pero incompleta. Otro ejemplo: en Televisión Boliviana “explicaron” los “verdaderos motivos” detrás de los sindicalistas que tienen diferencias políticas con el gobierno, mostrando su foto y su correspondiente afiliación partidaria. Es decir, se los juzga por lo que son (tronquistas, comunistas podemistas), y no por lo que dicen o hacen. En la Asamblea Constituyente el mejor argumento es “mentarle” al abuelo a la oposición, y juzgarlos por lo que hicieron sus antepasados. Una vez más, es juzgar por lo que uno es, y no por lo que uno hace, cree, o piensa.

Su propósito de salvar a la humanidad del fundamentalismo occidental, Señor presidente, es noble y necesario. Necesitamos del equilibrio. Pero si realmente desea ayudar al mundo, sugiero que empiece ayudando a su propio pueblo, manteniendo la credibilidad de su investidura, sin contradicciones, dándonos a todos el ejemplo de una posición que intenta entender al otro - y las otras realidades - en su complejidad, y no así bajo la perspectiva miope del prejuicio. Sugiero - con mucho respeto - ayude a derrotar una mala metodología, dando el ejemplo al mundo entero.

Flavio Machicado Terán

Friday, October 06, 2006

Huanuni under attack

This sequence of pictures is not from Irak. Those are from Huanuni (Bolivia).

Images

Thursday, October 05, 2006

Which color for this October?

What is happening at this time in Huanuni is extremely serious. Erbol states a preliminary report of 10 people who died and about 70 who were injured. The conflict began at 10:30 in the morning and the government sent just a commission to the site at 20:30 in the afternoon. This commission can not accede to the site, because the situation is really incontrollable.

The Vice-President appeared in Television (Why the president did not appeared?) and said that it was an economic conflict of who leads the mine (Bolivia’s richest tin mine). Who cares about that? The main point is that people are dying, and not only men also women.

A deputy of the MAS said that it was the fault of previous governments. If people has voted for MAS is precisely, because they expected this government to fix the “bad” things that previous governments did. What is the result in 10 months of government….exactly the same s….

What can we expect? I do not know, but the Central Obrera Boliviana (COB) is angry because the Cooperativistas had the support of the Government. On Monday, the transport sector is going to stop. And as in the Far West it is possible that the two mine sectors (Cooperativistas and Asalariados) will continue fighting.

The government does not know what to do, and has lost the control of this and other situations. Anyway, if October 2003 was called Black October, because of the people who died in El Alto, what color are we going to give to this October 2006.

Ineficiencias Metafóricas

Toda actividad social requiere cierta interacción y comunicación, y para ello poseemos una de las armas más poderosas: el lenguaje. Después de cientos de miles de años de evolución, el ser humano ha perfeccionado su herramienta más preciada, la capacidad de conceptualizar el mundo mediante sonidos y correspondientes representaciones escritas. Diferentes símbolos nos permite desarrollar complejas fórmulas que conducen a avances científicos, y también nos permite elevar mediante la música una oración al cielo, o acceder a los sentimientos y pensamientos que proyectan nuestros semejantes sobre hojas de papel.

En este sentido, existe una barrea a la hora de crear igualdad de condiciones para todos los ciudadanos, particularmente a la hora de entender y ejercer nuestros derechos. La barrera es el analfabetismo, debido a que quienes no pueden leer y escribir están limitados en cuanto al ejercicio de sus libertades y desarrollo de sus potencialidades. La educación es un derecho inalienable, y todo ciudadano debería tener acceso a ella, para así contar con las herramientas que le permitan competir en igualdad de condiciones con los demás.

Esta igualdad también se ve afectada cuando el individuo es discriminado debido a su etnia, orientación sexual, religión o su inocultable estronguismo. Afortunadamente vivimos el principio del final de la discriminación en Bolivia, y hemos elegido un gobierno que ha colocado muy alto en su agenda el noble propósito de eliminarla. Lamentablemente, el propósito parece deambular en abstracciones ideológicas, en lugar de aterrizar medidas cuyo objetivo sea crear igualdad de oportunidades para todos los bolivianos. Lo preocupante es que la visión de justicia que avanza la actual administración parece ignorar el precepto básico de optimizar el uso de nuestro recurso más valioso.

Para empezar, el Vicepresidente García Linera ha condenado a todo joven estudiante a no ser igual de eficiente que un japonés o francés, porque – según el - Bolivia está determinada históricamente a seguir un camino “pastoral” en su desarrollo. Olvídense de fábricas e industrias contaminantes. Aparentemente hemos sido bendecidos por los dioses, y nuestro desarrollo será originario y artesanal, sin el egoísmo ni jerarquías que se indoctrina en los sistemas educativos que sustentan el “modelo industrial”. Y aunque la síntesis que propone García Lineras entre las practicas y conocimientos indígenas agrícolas e indígenas urbanas, mestizas, modernistas e industriales, me suena a una lista esotérica de buenas lucubraciones, en lo que estoy completamente de acuerdo es en la necesidad de descolonizar la historia, elevar la autoestima del pueblo, y empezar a hablar de personajes indígenas, como lo fue el Presidente Juan Lero.

Representa, sin embargo, un mal uso de recursos, el establecer como condición para todo funcionario público paceño el que hable aymará. Indudablemente, toda dependencia del Estado debe tener funcionarios que hablen aymará, para garantizar que todo ciudadano reciba el mismo trato y atención, al margen de su idioma materno. Es decir, para ofrecer a todos el mismo trato y servicio, solo basta tener una o dos ventanillas atendidas por aymará parlantes. Pero invertir cientos de miles de horas para que todos aprendan este idioma, en lugar de satisfacer eficientemente la condición de “no discriminar”, es simplemente un mal uso del tiempo de los funcionarios públicos, e irónicamente, una nueva manera de discriminar.

El lenguaje de la eficiencia maneja conceptos como ser reducir costos de transacción, optimizar el uso de recursos y eliminar redundancias. Pero como García Lineras profetiza que nunca seremos una sociedad moderna ni competitiva, por ende no necesitamos hablar éste idioma. Queda la esperanza que esté siendo metafórico, y sus alegorías no sean compartidas por los ministros de Hacienda y Planificación. Pero si nuestro sistema educativo discrimina al lenguaje económico, en nombre de la superioridad del lenguaje de la reivindicación, parece que sus quimeras románticas de la era renacentista se nos harán a todos realidad.

Flavio Machicado Terán

Monday, October 02, 2006

Teorizando un Poco sobre la Asamblea Constituyente

This article has been published in the Monday Morning Development Newsletter

Article

Poder de Uno, Pobreza del Otro

El evento es un acto cívico, y las multitudes se aglomeran al paso de las autoridades electas gritando, “¡Autonomía, autonomía!”. La manifestación es pacífica y democrática, pero no queda claro exactamente qué se defiende con dicha afirmación. Antes de que por el anterior enunciado asuman un centralismo de mi parte, por favor hagan a un lado el juicio rápido, y presten atención. Cuando una nación se polariza en etnias, regiones, lenguas o diferencias religiosas, no hay manera fácil de solventar dicha segmentación. En cambio, si las diferencias son ideológicas, entonces existe mayor probabilidad de lograr un acuerdo pactado que permita amalgamar las diferentes visiones de cómo lograr el bien común. Cuando las diferencias son conceptuales y mediadas por procesos democráticos, ellas se hacen cada vez menores, las partes tienen el incentivo de que podrán algún día alternar el poder, y el país puede marchar hacia delante.

Quienes gritan “¡autonomía!”, no pueden gritar “¡seguridad jurídica!”, porque sonaría ridículo. No obstante, sería interesante realizar una encuesta para determinar qué porcentaje de los autonomistas creen también en el capitalismo. Pero como la palabra “capitalismo” se ha convertido en vocabulario de Satanás, quienes la pronuncien seguramente temerán quemarse en el fuego eterno, o por lo menos en la política nacional. Por ende, el “poder” al que me refiero, es el poder de la palabra, de reducir la política a consignas y banderas que nos permite asumir una posición de inmediato, sin reflexionar sobre su desinformación o falta de análisis. “¿Capitalismo?”. La respuesta no se hace esperar, “¡Que muera!”. Lo curioso es que ni el socialismo necesariamente necesita ser centralista o autoritario, ni el capitalismo necesariamente es incompatible con crear condiciones de igualdad de derechos y oportunidades. De hecho, uno de sus preceptos básicos del liberalismo es terminar con el racismo y la discriminación, porque aumenta la productividad (¡malditos egoístas!).

Si la palabra tiene el poder, ¿dónde está la pobreza? La pobreza se encuentra en nuestra incapacidad analítica de entender el mundo en tonos de gris, en lugar de blanco y negro. La pobreza es la incapacidad generalizada de definir exactamente de qué estamos discutiendo, y por lo menos presentar un esbozo de la posición ideológica que cada parte defiende, más allá de consignas vacías que manifiestan ya sea regionalismo o resentimiento social. La pobreza es la de nuestra cosmología política, que carece de ideas, y en la cual solo existen compañeros de lucha, o el enemigo mortal.

Si bien la creación de mercados es la mejor manera de garantizar nuestra verdadera autonomía nacional, tal vez ahora nuestra mejor opción consista en permitir que Chávez invierta en Bolivia el capital que habrá de provenir de su Proyecto Magna Reserva. Porque aunque todos claman libertad y dignidad para los pueblos, la ironía es que la opción parece ser entre firmemente oponernos – a un alto costo - a supeditar el modelo de desarrollo a la dadivosidad venezolana, o mansamente permitir ser el “país modelo” de la reivindicación chavista. Lamentablemente, la anterior clase gobernante nunca intentó realmente desarrollar el modelo liberal – que implica también desarrollar el capital humano - y prefirió lucrar de su poder político, con negociados y prebendalismo. Ahora que se les acabo la mamadera, se convierten en tímidos paladines de los derechos y libertades individuales, y de la igualdad de oportunidades, preceptos liberales que otrora jamás tomaron en serio.

En consecuencia, si nuestro desarrollo queda supeditado a ser la “imagen” del movimiento “anti-capitalista” encabezado por Chávez y Fidel, ese no será el mayor castigo. El mayor castigo será estancarnos en un impase que profundice nuestra miseria. Porque tal vez sea mejor usufructuar de las ganancias venezolanas logradas por el magno proyecto en el Orinoco, que caer en la pobreza que nace de nuestra incapacidad de delinear las bases ideológicas de nuestro nuevo Pacto Social. Somos prisioneros del poder de las consignas y palabras. Por ende, en lugar de avanzar propuestas específicas y definir su visión de país, las partes subordinan sus estrategias políticas a gritos de “¡mayoría!” o “¡autonomía!”, sin darse la molestia de presentarnos un planteamiento concreto. Estamos acostumbrados a lo facilito, a depender o usufructuar de otros, a no pensarla demasiado, y parece que así no más tendremos que sobrevivir como nación.

Flavio Machicado Terán

Friday, September 29, 2006

Comunitarismo

Cada vez estoy mas convencido de que el famoso comunitarismo del que se habla, nadie tiene claro que significa, ni en un contexto social y menos en un contexto económico. Después de mucho tiempo encontré en un periódico un artículo que vale la pena leerlo. El autor que es un economista –Fernando Untoja- refleja muy bien esta situación:

¿Del comunitarismo al totalitarismo?

Profundizar la Democracia

Las tres palabras que componen este título deben ser las que mas se usan en los discursos del gobierno. Donde va el presidente Evo Morales habla de profundizar la democracia. Lo que no me queda claro es que se entiende por profundizar la democracia y si realmente estamos en ese camino o estamos siguiendo el camino opuesto.

Hoy al leer el periódico chileno Las Ultimas Noticias me encontré con la grata sorpresa de ver en primera plana la foto del presidente de la FECH (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile) liderizando una marcha en pos de mejorar la educación en Chile. Y es grata mi sorpresa porque si bien no lo llegue a conocer personalmente, si lo conocí por ser alumno de la maestría en economía y puedo asegurar que se trata de un excelente alumno y un excelente economista.

Y justamente pienso que ese es el mejor ejemplo de profundizar la democracia. Es decir llegar a una situación en que los mejores estudiantes llevan la batuta del cambio, en base a ideas coherentes, reales y novedosas que surgen como resultado del estudio y del conocimiento científico.

En Bolivia, lastimosamente pasa todo lo contrario, los que lideran las marchas (obviamente no todos, pero un 95%) están mas por ganar protagonismo político, demostrar que el sindicato o federación al cual pertenecen tiene poder de convocatoria y de paralización. Y en si no tienen ninguna propuesta clara y definida. Más aún aquellos universitarios del pasado que fueron lideres en la lucha en contra de las dictaduras, hoy en día ya no existen y como se diría en el lenguaje chileno, la juventud no esta ni ahí con lo que esta pasando en Bolivia.

Monday, September 25, 2006

Cuando la Credibilidad…

Un elemento fundamental en las relaciones humanas es la confianza en el prójimo, llámese este amigo, esposo(a), pariente, etc. La base de la confianza está en la credibilidad que uno tenga en la otra persona y la credibilidad más que en las palabras se sustenta en los hechos. Por ejemplo si un amigo A le pide al amigo B que le preste un determinado objeto, el amigo B le va a prestar el objeto en función de los antecendentes que tenga A con respecto a prestamos pasados que haya realizado éste. En otras palabras si B sabe que A devuelve lo que se le presta, B cree en A y no tiene ningún problema en prestarle.

En otras palabras el préstamo (según el ejemplo) funciona si existe credibilidad y de esa manera se genera una dinámica que permite desarrollar actividades de toda índole. Suponga que el individuo A requiere el préstamo para hacer alguna compra importante, la credibilidad facilita la transacción.

En economía pasa mas o menos lo mismo, cuando el gobierno quiere implementar una política determinada, no es la política per-se la que va a generar la dinámica correcta, sino la actitud que tengan los agentes con respecto a esa política. A veces se nos olvida a los individuos que la economía no la hace solamente el gobierno o los empresarios, sino toda la sociedad en su conjunto, por lo tanto el éxito o no de una determinada política depende de la reacción que tenga toda la sociedad.

Por lo tanto la credibilidad en el Gobierno es fundamental para el éxito de las políticas que quiera implementar, pero la credibilidad es frágil y mas aún cuando se dice que se va a hacer algo y luego se hace otra cosa. De hecho este es un problema ampliamente estudiado y que se conoce con el nombre de Inconsistencia Temporal. Finn Kydland y Ed. Prescott ganaron el premio Nobel en economía el año 2004, precisamente porque demostraron que cuando los policymakers no son capaces de comprometerse anteladamente con respecto a una regla de decisión, ellos no van a poder implementar en el futuro la política más deseable.

Estoy seguro que si Kydland y Prescott quisieran ejemplificar este problema una vez más, encontrarían en Bolivia uno de los mejores ejemplos. La crisis de credibilidad ha llegado a niveles tan elevados, que cualquier cosa que diga el Gobierno es motivo de duda y especulación y lo mismo con respecto a la oposición. El famoso debate de los 2/3 y la mayoría absoluta no es más que eso. Ni unos ni otros creen que existan buenas intenciones por detrás. Unos pensando que quieren empantanar la Constituyente y otros pensando que se quiere imponer un régimen totalitario a toda costa.

Lastimosamente los costos para la sociedad de una perdida de credibilidad son enormes, pues se hace imposible implementar políticas y hacer cambios fundamentales. A esto se asocia un estancamiento económico, que como el agua cuando se estanca, comienza a podrirse.

En cuestiones sociales, esto es como en el matrimonio, cuando la credibilidad se pierde, el matrimonio se rompe y dependiendo de los preceptos morales y educación que tengan las partes, el rompimiento puede ser amigable o puede ser totalmente hostil y violento. Esperemos que primero no sea tarde para recuperar la credibilidad, pues no vaya a ser que el desenlace sea muy doloroso.

El Más Maquiavélico

Debilitada por pugnas entre diversos grupos de poder, y usurpada su estabilidad por ejércitos extranjeros, la Italia de Maquiavelo finalmente cayó en anarquía. Era entonces una colección de ciudades-estado, fragmentada y caótica, y después de la invasión española le tomaría otros 350 años conseguir su autonomía y unidad. Maquiavelo había sido siempre un político fervientemente republicano (gobierno cuyos representantes son elegidos por el pueblo), y durante los catorce años dorados de la República de Florencia había llegado a ocupar el puesto de Canciller. Sin embargo, cuando los Medici derrocaron al gobierno “democrático” de Soderini, Maquiavelo fue encarcelado, torturado, y exiliado a Percussina. El “por qué” un hombre del pueblo escribió, durante su exilio, El Príncipe, un libro con consejos para que el tirano afinque su poder dictatorial, es uno de los grandes misterios de las ciencias políticas. Existen diversas teorías, la menos halagadora de ellas que simplemente intentó egoístamente agraciarse con los gobernantes para recuperar su estatus y poder.

A diferencia de Judas, la reivindicación de Maquiavelo comprueba ser más difícil, debido a que no existen nuevos manuscritos que revelen su verdadero designio. Existen, sin embargo, dos teorías que intentan exonerarlo de la inmoralidad de la cual es acusado: Una teoría es que Maquiavelo habría encubierto artimañas entre sus consejos, cuyo objetivo era hacer a los Medici vulnerables a un levantamiento popular. Maquiavelo aconseja al Príncipe, por ejemplo, que la sede del poder y residencia sea mudada a Florencia, y que deje de ser el castillo de los Medici. Maquiavelo argumenta que mudarse a la ciudad sería una manera de ganar popularidad y el favor de la población, cuando en realidad simplemente hacía que la seguridad del Príncipe sea más frágil, y facilitaba la insurrección del pueblo. Otra teoría es que Maquiavelo era ante todo un político pragmático. Por ende, entendía perfectamente que la situación internacional - en la cual Italia se encontraba indefensa ante el asedio español y francés - demandaba de un gobernante fuerte y capaz de garantizar la estabilidad interna, para así poder hacer frente a las amenazas del exterior.

De lo que no se salva Maquiavelo es de la bien ganada fama de ser quien inmortalizó la frase “el fin justifica los medios” (aún cuando dicha frase jamás fue enunciada por él). Resuena en mi cabeza la advertencia del Papa Benedicto XVI en contra del relativismo moral. Sin embargo, en la política a veces un líder se ve obligado a elegir entre el mejor de dos “mundos”, o de los males el menor. Hoy parece que la encrucijada es entre la igualdad y la democracia. El grito de guerra es reivindicar a los derechos de los pueblos indígenas, y revertir 500 años de injusticia. La causa es noble y es justa, de eso no existe duda alguna. Yo añadiría incluso que es necesaria. ¿Pero es este el fin supremo? Más aún, ¿justifica dicho fin pagar cualquier precio sin importar los medios a ser utilizados?

El terminar con el racismo y la discriminación es un fin ineludible, y los correos que recibo con epítetos y contenidos racistas me hacen pensar que la lección aún no ha sido entendida por nuestra incorrectamente bautizada “oligarquía”. El racismo es uno de los mayores males que aquejan a nuestra nación, y uno de los mayores obstáculos en nuestra transformación hacia una sociedad productiva, estable y viable. Pero es más fácil para los “Medici criollos” seguir con un heredado racismo, sin reflexionar sobre sus consecuencias, aún cuando es nuestra calidad de vida la que sufre debido a su arrogancia. Tal vez es por ello que el Presidente Morales niega un espíritu Maquiavélico, sin darse cuenta que está optando por ese camino, al no revelar completamente sus intenciones, ni jugar bajo las reglas acordadas. Además, si advierte a su oponente de una estrategia maquiavélica, ello inmediatamente la haría inviable. En otras palabras, para que surta efecto el plan, Maquiavelo debe ocultar que es Maquiavelo. Ahora solo queda rezar para que los medios utilizados no resulten en la conflagración y anarquía que Maquiavelo siempre quiso evitar, y que en medio de dos fuerzas igualmente impostoras, se mantenga la unidad de nuestra nación.

Flavio Machicado Terán

Monday, September 18, 2006

Lamento Boliviano

El viernes pasado se presentaron en el Teatro al Aire Libre de la ciudad de La Paz los Enanitos Verdes y Rata Blanca en el denominado Urban Fest. Primera vez que escuchaba a ambos grupos en vivo y debo decir que quede impactado por la virtuosidad de Rata Blanca que nos deleitaron con dos horas y media de lo mejor del rock.

Los Enanitos Verdes también tuvieron una buena presentación, pero no tan majestuosa como la del otro grupo y su presentación solo duro una hora. En ese lapso interpretaron la canción denominada “Lamento Boliviano”, que la verdad nunca me había puesto a escuchar en detenimiento la letra. Reflexionando con respecto a la misma, en medio de gente de todas las edades y al “calor” de una noche cuasi primaveral de La Paz, se me ocurrió darle algún contexto actual a la letra y el resultado (totalmente subjetivo) es el siguiente:

Me quieren agitarMe incitan a gritar.Soy como una roca,Palabras no me tocanAdentro hay un volcánQue pronto va a estallar.Yo quiero estar tranquilo.

Unos me quieren hacer pensar que realmente estamos en un proceso de cambio, quieren que salga a defender el tal cambio, que luche por una mayoría absoluta en la Constituyente que no se para que va a servir. Otros quieren que salga defender una supuesta democracia que existió y esta amenazada y mas vale los 2/3. Soy como una roca que ya no quiere ver noticieros, ni leer periódicos porque ya no se en que creer y lo único que hago es renegar. Pero en mi hay un cansancio de tanta politiquería para nada y de tanto engaño de por medio. Quiero estar tranquilo, sin bloqueos, sin amenazas, sin insultos, sin paros.

Es mi situaciónUna desolación,Soy como un lamento,Lamento boliviano.

Mi situación es una desolación porque no se ve un objetivo concreto al cual se quiera llegar, ni tampoco ideas algo coherentes. Además todo es igual que antes, nada ha cambiado, solo las personas y eso es lamentable.

Que un día empezóY no va a terminarY a nadie hace daño.

No se cuando comenzó, talvez el 6 de agosto de 1925, talvez después, pero no se vislumbra su fin. Para colmo revisando la historia hemos pasado por este tipo de situaciones varias veces en estos años de vida republicana. Parece que todo se repite y nunca hay un daño que realmente haga reaccionar a la clase política y cambiar su visión retrograda y antidesarrollo.

Y yo estoy aquíBorracho y locoY mi corazón idiotaSiempre brillaráY yo te amaré,Te amaré por siempre.Nena no te peines en la camaQue los viajantes se van a atrasar.

Y seguimos aquí, tomando nuestros tragos infaltables en toda reunión social, pensando en ideales que talvez no existan y festejando cuanto haya que festejar. La amabilidad y el cariño de los bolivianos siempre brillara y estaremos amando desde aquí y cualquier rincón del mundo a nuestra querida Bolivia.

Entre Demonios y Patrimonios

Dicen que el patrimonio que se hereda no se hurta. Lo que aun está por definirse, sin embargo, es exactamente qué patrimonio somos capaces de heredar a una generación que hace rato manifiesta signos de desesperación. Como todo padre preocupado, nuestros líderes se desesperan por dejar un legado, un andamio que permita erigir un estructura sólida y efectiva para quienes habrán de reemplazarlos en la tarea de forjar nuestra nación. Pero en lugar de pragmáticamente crear condiciones, lo que nuestros líderes apenas consiguen es simbólicamente extender a nuestros hijos la marraqueta, la hoja de coca, y una humilde morada como dote, un alegórico presente del futuro que a parecer les depara.

Sin menospreciar la noble causa descolonizadora, y por el contrario informarla, me brindo a presentar una breve etimología de la palabra “patrimonio”. Se asocia ésta con la palabra “patricio”, ya que solo los nobles podían darse el lujo de acumular riquezas. Su origen, sin embargo, data del año 1340 cuando dicho vocablo era utilizado para referirse a la propiedad de la iglesia y el legado espiritual de Cristo. En el año 1377 la palabra empezó a ser utilizada para denotar la sucesión aristócrata, y luego en 1581 adquirió el sentido de “cosas inmateriales transferidas desde el pasado”. Hoy representa una herencia, propiedad o legado que pasa de un padre o ancestro a su descendiente.

Lo interesante de las diferentes acepciones de la palabra “patrimonio” es que tiene momentos metafísicos, en los cuales la herencia puede ser algo intangible, un valor o conducta, y no necesariamente la connotación económica que actualmente predomina. De lo tangible, el péndulo hoy resbala hacia su lado opuesto, y nuestro patrimonio cultural es una mera abstracción, y solo heredamos una idiosincrasia que en el plano político a veces raya en lo lúdico, y recibe inspiración del dios Baco en el plano social.

Si uno evalúa detenidamente las tendencias del acontecer político en los últimos años, y sobre todo la reciente legitimación del bloqueo y violentas medidas de presión, se puede observar que nuestro “patrimonio” político y cultural es distinto y original. Somos de las muy pocas sociedades que han exitosamente enaltecido a la sociedad civil sobre las instituciones del Estado, y que ha logrado desburocratizar sus reivindicaciones llevándolas a la calle. De esta manera, el legado de nuestra nueva herramienta de poder parece enorgullecer a ambos lados del espectro político. En la “media luna” recientemente vimos un paro cívico que hinchó a medio país de satisfacción, ya que representó para esa mitad un llamado de advertencia a respetar sus reclamos. Ahora la otra mitad invoca la legitimidad de dicha estrategia, amenazando con sitiar toda una ciudad, nada mas ni nada menos que durante la máxima expresión de su capacidad de atraer inversión y crear mercados: la Expocruz.

Tal vez sea arar en el viento reflexionar una y otra vez sobre el imperativo de cierta racionalidad en nuestra conducta política. No obstante, hay que reconocer que dicha racionalidad ha sufrido cierta transformación. Años atrás la lógica era sencilla: robar del Estado para asegurar el futuro individual. Por sencillo no dejaba ese razonamiento de ser pernicioso y criminal. Hoy la racionalidad es mucho más compleja, y vemos que la inspiración es justa y nobles los incentivos. Ello no garantiza que el resultado sea mejor. En retrospectiva, temo que la “oligarquía” heredó demasiada arrogancia de su pasado colonial. Mirando ahora hacia el futuro, temo que el actual vacío político y el romanticismo de espíritu revanchista son nefastos igual. El “matrimonio” de ambas racionalidades hacen que el “patrimonio” de nuestra actual cultura política no alcance para resolver nuestros problemas, y por el contrario los profundice. Concluyo, por ende, que al igual que muchos de los grandes avances en la historia de la humanidad surgieron del horror de la guerra, parece que nuestro “patrimonio” surgirá de la atrocidad que estamos creando, y no así de nuestra heredada incapacidad.

Flavio Machicado Teran

Friday, September 15, 2006

El PND a trasluz

El día de ayer me invitaron al programa de televisión A Trasluz emitido por canal 18, Católica de Televisión, a debatir con el viceministro de Planificación (Lic. Noel Aguirre), sobre el Plan Nacional de Desarrollo (PND) presentado por el gobierno. El programa fue bastante corto y en determinado momento se perdió el objetivo de la discusión, pero esto es lo que prepare en función a las preguntas que nos dieron previamente al programa. En resumen son las FODA del Plan.

Introducción:

Antes de entrar a la discusión, quisiera hacer unos comentarios generales con respecto al PND. Concretamente quisiera dar una visión general del PND desde una perspectiva de la teoría económica.

Proporcionalmente el PND esta distribuido de la siguiente manera:

- 75% de diagnóstico y 25% de propuestas

- 60% de microeconomía y 40% de macroeconomía

- Proyecciones y demás cálculos se basan en un modelo lineal que es el mismo que siempre se ha usado para hacer proyecciones a nivel de gobierno (UDAPE-BCB) y siempre hay que tener cuidado con estos datos. Proyecciones basadas en comportamientos sectoriales, no toman en cuenta volatilidades, no shocks que pudiera tener la economía (faltan los supuestos detrás del modelo). No hay ningún análisis de sensibilidad.

- Al leer el Plan da la sensación de que se esta planteando un “modelo” inédito en economía. Evidentemente es inédito en Bolivia, pero no así a nivel mundial. Hay una gran literatura económica que respalda todos los puntos planteados.

- Muchos planteamientos no son nuevos. Por ejemplo el tema de la industrialización se viene planteando desde la década del 70 y antes quizás.

Fortalezas Internas del país:

- Situación económica estable, buenas condiciones fiscales y monetarias.

- Reservas Internacionales en un nivel altísimo à nuestro colchón esta muy bien, podemos saltar varias veces y sabemos que no nos vamos a hundir (estabilidad esta garantizada).

- El Plan no es para sacar al país de una mala situación, en el peor de los casos seguiremos igual, pero lo ideal es que nos permita estar mejor.

- Buenas expectativas (están bajando)

Debilidades en la puesta en marcha:

- Lastimosamente no se están tomando las decisiones económicas adecuadas (todas son decisiones políticas)

- En Bolivia no existen instituciones y no hay señales claras de que se quiera crear instituciones.

- Ambiente excesivamente politizado. (descolonización = despolitización) + inestabilidad política.

- Existe mucha incertidumbre à existe mucho riesgo.

- Debilidad estructural relacionada con el ¿como? à se necesita aplicar los conocimientos científicos de la economía para operativizar el Plan y para esto se necesita investigación científica que lastimosamente en Bolivia no existe. Ejemplos:

  • Cooperativismo y comunitarismo à se podría modelar con Juegos Cooperativos
  • Eliminar las Superintendencias à Repensar un nuevo sistema regulatorio
  • Revalorizar el capital humano à ancianos à repensar el sistema de pensiones desde una perspectiva humana.
  • Pobreza à La ciencia económica es muy clara, la mejor forma de eliminar la pobreza es a través de transferencias.

- No existe investigación à primordial es fortalecer los centros de investigación (UDAPE-BCB) y sobretodo las Universidades Públicas.

Oportunidades en la ejecución del Plan:

Oportunidades Internas:

- Legitimidad del Gobierno, este es el momento para tomar decisiones económicas importantes. Por ejemplo:

  • Levantar el subsidio a los hidrocarburos que a los que más beneficia es a los ricos y al contrabando.

Es importante recalcar que las decisiones económicas son como las inyecciones, duelen al principio, pero luego la mejoría es completa.

Además las decisiones económicas que se rigen bajo el concepto del equilibrio, implican trade-offs y eso siempre va a ser así.

- Gas + industrialización + exportación = menos pobreza

Oportunidades Externas:

- Contexto mundial inmejorable, de un boom de la economía mundial.

- Precios de commodities que no se veían desde 1975 en cuestión de granos, como nunca exportamos textiles (industrias intensivas en mano de obra).

- Según el último informe de la CEPAL el volumen de exportaciones de América Latina crecerá al 7%-8%, la tasa más alta después de China. En términos de exportaciones de hidrocarburos y minerales están Chile, Venezuela, Peru y Bolivia (14%).

- Evidentemente hay signos de una desaceleración mundial, pero esto no significa que el contexto internacional

- Esto no quiere decir que no pase algo grave en estos años. Hay muchos papers que demuestran que cuando las economías crecen, lo hacen suavemente, pero cuando caen lo hacen bruscamente (ejemplo: Argentina), entonces podría darse que China y la India se caigan bruscamente. Aquí hay una falencia del PND, que no contempla la posibilidad de generar un ahorro fiscal para enfrentar una etapa de recesión. (otra vez acudir a pasar el sombrero).

- Bolivia es un fenómeno mundial, en este momento. El mundo tiene los ojos puestos en Bolivia.

Amenazas

Amenazas Internas

- Falta de investigación, porque no se va a poder operativizar este Plan.

- Si la politización va en sentido ascendente, la credibilidad y las expectativas positivas van a ir en sentido decreciente. ¿Por qué? Por el famoso problema de la inconsistencia temporal (Kydland y prescott – premio nobel 2004).

à Esta amenaza de la elimina aplicando reglas de política (ejemplo: Banco Central).

- Que el gobierno no tenga éxito en las negociaciones con las empresas petroleras.

- Situación se torne conflictiva: Estado de Sitio, Guerra Civil, Conflictos.

Amenazas Externas

- Esto no quiere decir que no pase algo grave en estos años. Hay muchos papers que demuestran que cuando las economías crecen, lo hacen suavemente, pero cuando caen lo hacen bruscamente (ejemplo: Argentina), entonces podría darse que China y la India se caigan bruscamente. Aquí hay una falencia del PND, que no contempla la posibilidad de generar un ahorro fiscal para enfrentar una etapa de recesión. (otra vez acudir a pasar el sombrero).

Conclusión:

La clave del éxito está en el mismo Plan (pag. 182)

Muchas decisiones y políticas se han ejecutado sobre la base de supuestos o percepciones no científicas (ordenados por trabajos de consultoría que no generan conocimientos y usan los existentes como productos académicos, sin reconocer su origen), que no han permitido conocer lo nuevo, lo extenso o lo profundo y lo esencial de nuestra realidad. Las aproximaciones a lo fenoménico han configurado una «realidad» donde cualquier intervención tiene enormes posibilidades de fracaso. De ahí, el no conocer tal realidad por no aplicar investigaciones con todo el rigor metodológico y científico, nos ha conducido a quedar atrapados en la frontera de la especulación.

Monday, September 04, 2006

Where’s Mao? Chinese Revise History Books

Este es un artículo del New York Times que me lo envió Marcelo Ochoa y refleja la visión moderna y globalizadora de la educación, en una economía socialista. Se podría rescribir este artículo para Bolivia y solo se necesitaría escribirlo en sentido contrario y tendríamos esa visión antiglobalizadora que se quiere imponer.




BEIJING, Aug. 31 — When high school students in Shanghai crack their history textbooks this fall they may be in for a surprise. The new standard world history text drops wars, dynasties and Communist revolutions in favor of colorful tutorials on economics, technology, social customs and globalization.

Socialism has been reduced to a single, short chapter in the senior high school history course. Chinese Communism before the economic reform that began in 1979 is covered in a sentence. The text mentions Mao only once — in a chapter on etiquette.

Nearly overnight the country's most prosperous schools have shelved the Marxist template that had dominated standard history texts since the 1950's. The changes passed high-level scrutiny, the authors say, and are part of a broader effort to promote a more stable, less violent view of Chinese history that serves today's economic and political goals.

Supporters say the overhaul enlivens mandatory history courses for junior and senior high school students and better prepares them for life in the real world. The old textbooks, not unlike the ruling Communist Party, changed relatively little in the last quarter-century of market-oriented economic reforms. They were glaringly out of sync with realities students face outside the classroom. But critics say the textbooks trade one political agenda for another.

They do not so much rewrite history as diminish it. The one-party state, having largely abandoned its official ideology, prefers people to think more about the future than the past.

The new text focuses on ideas and buzzwords that dominate the state-run media and official discourse: economic growth, innovation, foreign trade, political stability, respect for diverse cultures and social harmony.

J. P. Morgan, Bill Gates, the New York Stock Exchange, the space shuttle and Japan's bullet train are all highlighted. There is a lesson on how neckties became fashionable.

The French and Bolshevik Revolutions, once seen as turning points in world history, now get far less attention. Mao, the Long March, colonial oppression of China and the Rape of Nanjing are taught only in a compressed history curriculum in junior high.

"Our traditional version of history was focused on ideology and national identity," said Zhu Xueqin, a historian at Shanghai University. "The new history is less ideological, and that suits the political goals of today."

The changes are at least initially limited to Shanghai. That elite urban region has leeway to alter its curriculum and textbooks, and in the past it has introduced advances that the central government has instructed the rest of the country to follow.

But the textbooks have provoked a lively debate among historians ahead of their full-scale introduction in Shanghai in the fall term. Several Shanghai schools began using the texts experimentally in the last school year.

Many scholars said they did not regret leaving behind the Marxist perspective in history courses. It is still taught in required classes on politics. But some criticized what they saw as an effort to minimize history altogether. Chinese and world history in junior high have been compressed into two years from three, while the single year in senior high devoted to history now focuses on cultures, ideas and civilizations.

"The junior high textbook castrates history, while the senior high school textbook eliminates it entirely," one Shanghai history teacher wrote in an online discussion. The teacher asked to remain anonymous because he was criticizing the education authorities.

Zhou Chunsheng, a professor at Shanghai Normal University and one of the lead authors of the new textbook series, said his purpose was to rescue history from its traditional emphasis on leaders and wars and to make people and societies the central theme.

"History does not belong to emperors or generals," Mr. Zhou said in an interview. "It belongs to the people. It may take some time for others to accept this, naturally, but a similar process has long been under way in Europe and the United States."

Mr. Zhou said the new textbooks followed the ideas of the French historian Fernand Braudel. Mr. Braudel advocated including culture, religion, social customs, economics and ideology into a new "total history." That approach has been popular in many Western countries for more than half a century.

Mr. Braudel elevated history above the ideology of any nation. China has steadily moved away from its ruling ideology of Communism, but the Shanghai textbooks are the first to try examining it as a phenomenon rather than preaching it as the truth.

Socialism is still referred to as having a "glorious future." But the concept is reduced to one of 52 chapters in the senior high school text. Revolutionary socialism gets less emphasis than the Industrial Revolution and the information revolution.

Students now study Mao — still officially revered as the founding father of modern China but no longer regularly promoted as an influence on policy — only in junior high. In the senior high school text, he is mentioned fleetingly as part of a lesson on the custom of lowering flags to half-staff at state funerals, like Mao's in 1976.

Deng Xiaoping, who began China's market-oriented reforms, appears in the junior and senior high school versions, with emphasis on his economic vision.

Gerald A. Postiglione, an associate professor of education at the University of Hong Kong, said mainland Chinese education authorities had searched for ways to make the school curriculum more relevant.

"The emphasis is on producing innovative thinking and preparing students for a global discourse," he said. "It is natural that they would ask whether a history textbook that talks so much about Chinese suffering during the colonial era is really creating the kind of sophisticated talent they want for today's Shanghai."

That does not mean history and politics have been disentangled. Early this year a prominent Chinese historian, Yuan Weishi, wrote an essay that criticized Chinese textbooks for whitewashing the savagery of the Boxer Rebellion, the violent movement against foreigners in China at the beginning of the 20th century. He called for a more balanced analysis of what provoked foreign interventions at the time.

In response, the popular newspaper supplement Freezing Point, which carried his essay, was temporarily shut down and its editors were fired. When it reopened, Freezing Point ran an essay that rebuked Mr. Yuan, a warning that many historical topics remained too delicate to discuss in the popular media.

The Shanghai textbook revisions do not address many domestic and foreign concerns about the biased way Chinese schools teach recent history. Like the old textbooks, for example, the new ones play down historic errors or atrocities like the Great Leap Forward, the Cultural Revolution and the army crackdown on peaceful pro-democracy demonstrators in 1989.

The junior high school textbook still uses boilerplate idioms to condemn Japan's invasion of China in the 1930's and includes little about Tokyo's peaceful, democratic postwar development. It will do little to assuage Japanese concerns that Chinese imbibe hatred of Japan from a young age.

Yet over all, the reduction in time spent studying history and the inclusion of new topics, like culture and technology, mean that the content of the core Chinese history course has contracted sharply.

The new textbook leaves out some milestones of ancient history. Shanghai students will no longer learn that Qin Shihuang, who unified the country and became China's first emperor, ordered a campaign to burn books and kill scholars, to wipe out intellectual resistance to his rule. The text bypasses well-known rebellions and coups that shook or toppled the Zhou, Sui, Tang and Ming dynasties.

It does not mention the resistance by Han Chinese, the country's dominant ethnic group, to Kublai Khan's invasion and the founding of the Mongol-controlled Yuan dynasty. Wen Tianxiang, a Han Chinese prime minister who became the country's most transcendent symbol of loyalty and patriotism when he refused to serve the Mongol invaders, is also left out.

Some of those historic facts and personalities have been replaced with references to old customs and fashions, prompting some critics to say that history teaching has lost focus.

"Would you rather students remember the design of ancient robes, or that the Qin dynasty unified China in 221 B.C.?" one high school teacher quipped in an online forum for history experts.

Others speculated that the Shanghai textbooks reflected the political viewpoints of China's top leaders, including Jiang Zemin, the former president and Communist Party chief, and his successor, Hu Jintao.

Mr. Jiang's "Three Represents" slogan aimed to broaden the Communist Party's mandate and dilute its traditional emphasis on class struggle. Mr. Hu coined the phrase "harmonious society," which analysts say aims to persuade people to build a stable, prosperous, unified China under one-party rule.

The new textbooks de-emphasize dynastic change, peasant struggle, ethnic rivalry and war, some critics say, because the leadership does not want people thinking that such things matter a great deal. Officials prefer to create the impression that Chinese through the ages cared more about innovation, technology and trade relationships with the outside world.

Mr. Zhou, the Shanghai scholar who helped write the textbooks, says the new history does present a more harmonious image of China's past. But he says the alterations "do not come from someone's political slogan," but rather reflect a sea change in thinking about what students need to know.

"The government has a big role in approving textbooks," he said. "But the goal of our work is not politics. It is to make the study of history more mainstream and prepare our students for a new era."