Wednesday, July 16, 2008

Frente sin Frente

La libertad de prensa no pudo penetrar el ocultismo detrás de su mortal estrategia. El hermetismo detrás de decisiones secretas fue justificado bajo el velo de “tiempos de crisis”, y el poder concentrado en manos del que controla el monopolio de la violencia. No hay entrevista capaz de delatar las verdaderas intenciones detrás de decisiones en el momento que se toman, porque la verdad yace únicamente en las neuronas que disparan dentro del cráneo del autor. Los periodistas hicieron las preguntas, pero bajo el manto de “seguridad nacional” ellas fueron vilmente ignoradas por el ejecutor de la guerra en Irak. Con un dedo de frente, el cerebro de Bush no permitió entrever cuáles eran sus verdaderas intenciones.

La prensa norteamericana ha sido fustigada por su complicidad en brindarle impunidad a los actos violentos de la administración de George W. Bush. La premisa que un enemigo acechaba dio lugar a la posibilidad de un hermetismo que la prensa no tenia forma de penetrar. Después de todo, es imprudente sentar en el banquillo de los acusados en tiempos de guerra al que controla el gatillo que (se supone) protege al pueblo. El enemigo, aunque real, resulto ser más una buena excusa, que ejércitos suicidas. En retrospectiva, el poder del presidente Bush debió haber sido regulado con mayor recelo por la opinión pública, el congreso y el cuarto poder.

El gobierno de Bolivia ha declarado la guerra al neoliberalismo, un enemigo igual de terrible y mortal que el terrorismo de Al Qaeda. La privatización, austeridad fiscal y liberación del comercio son los tres ejes del mal, que suponen que el liberalismo económico es la mejor manera de promover el desarrollo económico y libertad política. Su fundamentalista énfasis en sacar completamente al gobierno de la economía ha comprobado ser un error. Los últimos ataques economicistas sucedieron en década de 1990, y no hemos vueltos a ser atacados. Hoy nadie persigue un ímpetu privatizador. Ahora el que ahora está en la mira de los quijotes de la anti-globalización es el comercio internacional.

El precio del petróleo y materias primas se han ido por los cielos, rápidamente seguidos por el precio de los alimentos. A su vez, el mercado financiero está siendo afectado por la crisis hipotecaria del sector inmobiliario. Los herederos de profetas del apocalipsis financiero de antaño, que arengaban el fin del libre mercado en 1929, hoy visten de negro - cuales buitres de la crisis mundial – para treparse al altar y convertirse en sacerdotes de nuestra salvación. A quien ellos acusan, y que quede muy claro, es al mecanismo que utiliza el planeta entero para asignar precios y recursos, también conocido como la ley de la oferta y la demanda.

La demanda de China e India pone presión sobre la oferta. Ningún gobierno puede controlar este desfase. Al igual que con las crisis rusa de 1998, la crisis asiática de 1997 y la crisis mexicana de 1994, el mercado mundial una vez más se reajustará. La oferta y demanda seguirá asignando eficientemente recursos, mientras que en Bolivia se destruyen los mecanismos de mercado. La intención – que no les quepa duda - es reprobar la ley más básica de la economía, y extender el frente de batalla a toda la ideología liberal. Estamos cerca de derrotar al comercio internacional ¿Qué mecanismo de precios utilizará Bolivia cuando por fin revoque la ley de oferta y demanda? Si le preguntamos a su Excelencia, dudo siquiera entienda que debe planear la siguiente fase en su bestial estrategia.

Flavio Machicado Teran

Thursday, July 03, 2008

Un día feliz para el mundo


Generalmente las noticias internacionales que uno ve en la TV o lee en el periódico son de desastres, guerras, conflictos, en fin nada que a uno le levanten las esperanzas de que podemos alcanzar un mundo mejor. Pero ayer creo que fue un día que emociono a todo el mundo, pues se logro la liberación de Ingrid Betancourt.

No solo fue la liberación el hecho importante, sino el mensaje de amor y paz que Ingrid y Colombia dieron al mundo. Primero cabe destacar el excelente operativo que no tuvo ni un herido y menos un muerto. Realmente algo genial, muy bien pensado y planificado. En el lenguaje de Freakonomics, un uso excelente de lo que sed denomina “inside information” que permitió engañar a las FARC.

En segundo lugar y para mi lo más importante es el mensaje de amor y perdón que nos dio Ingrid, que rezo por los muertos y por los guerrilleros y además les ofreció su perdón. Después de las penurias y los maltratos que tuvo que vivir uno pensaría que solo tendría odio y rencor en su alma, pero no al contrario irradia una paz espiritual y un apego a Dios increíble. Realmente algo muy lindo y que a todos nos debería hacer reflexionar en relación a cual debe ser nuestra actitud frente a la vida.

Con respecto a las FARC, en este breve artículo (aquí) se muestra que el estar obsesionados con ideologías no lleva a nada bueno y lo único que hace es destruir la vida y la libertad que son los regalos más preciados que todo ser humano tiene. El mensaje para los bolivianos debería ser ese, despojémonos de ideologías y practiquemos el perdón, primero entre nosotros y luego frente al resto del mundo.

A modo de anécdota, como siempre nuestro Presidente desubicado felicito a las FARC (ver aquí)…Por favor que alguien lo asesore y le informe la verdad, para que no sea papelon tras papelon cada semana.

Fría Racionalidad

¡Hipocresía, tu nombre es Obama! Habiéndose comprometido aceptar recursos públicos para financiar su campaña bajo condición que John Mc Cain haga lo mismo, su éxito en recaudar casi 300 millones de dólares resultó suficiente incentivo para traicionar su promesa electoral. La prensa no ha desperdiciado la oportunidad para señalar que ser “candidato del cambio” incluye cambiar su convicción de regular el papel que juega el dinero en las elecciones presidenciales. El cálculo de Obama es sencillo: darles a sus oponentes una razón para atacarlo por inconsistente, a cambio de la capacidad de tener suficiente combustible para luego devolverles el favor. Es un cálculo arriesgado, porque Obama corre el peligro que su inconsistencia alimente argumentos que lo dibujan como un típico político, dispuesto a todo con tal de ganar. La realidad siempre es más compleja.

Empecemos por las acusaciones de elitismo. Quien pertenece a una familia de multi-millonarios, que aun siendo un estudiante mediocre estudió en Yale, con un padre presidente de EE.UU. y su hermano gobernador es George W. Bush. A su vez, el que es nieto e hijo de un par de Almirantes – el rango más alto en la Marina de Guerra, es John McCain. Sin embargo, a quien acusan de “elitista” es a Obama, cuya madre fue abandonada por un inmigrante de Kenia y que tuvo que luchar por cada gramo de éxito que ha sabido exprimirle a la vida. Cuando la derecha utiliza sarcásticamente el código “elitista”, se refiere a elites intelectuales cuyo éxito académico y profesional se traduce en posturas políticas que contravienen los supuestos valores individualistas de las masas. Ser elitista en EE.UU. es básicamente no entender la importancia del sistema de incentivos, una postura que se traduce en recetas políticas de redistribución de riqueza mediante altas cargas impositivas a los más ricos. En EE.UU. el 10% de la población paga el 70% de los impuestos. Los “elitistas” suponen que los ricos deben pagar aun más, sin importar si ello afecta la inversión y generación de empleo. El elitismo es el nuevo comunismo norteamericano.

Los medios de comunicación en EE.UU. están supuestamente dominados por la izquierda liberal. Resulta curioso, por lo tanto, que los comentarios sarcásticos estén dominados por la derecha conservadora, que dibuja ácidas caricaturas de sus oponentes. La más sentimental izquierda, en contraste, por lo general está a la defensiva, quejándose de la crueldad con la que la derecha impone un sistema gobernado por el dictamen de competir para sobrevivir. Si lo que a usted le interesa es saber de qué lado estoy yo, pierde su tiempo. La realidad es demasiado compleja para reducirla a “lados”. Lo que sí puedo ayudarlo es a indagar sobre la causa de esta asimetría. Me parece que es más fácil hacerse la burla cuando la visión del burlón de “cómo” funciona el mundo es sencilla, instintiva y desapegada. Es decir, cuando se reduce la complejidad a la simple capacidad de ajustar nuestra conducta a leyes de oferta y demanda, la vida es más chistosa. Por el contrario, promover un mayor grado de cooperación y solidaridad por un bien mayor es más engorroso, menos fluido y demanda una sombría seriedad.

Los intentos de sarcasmo en la izquierda, por ende, son más sutiles. En Hancock, una película protagonizada por Will Smith (un actor muy parecido físicamente a Barack Obama), los grandes poderes del súper héroe no son suficientes para evitar que todo el mundo lo desprecie. Los poderes de Hancock son metáfora de la superioridad militar norteamericana, un país borracho de si mismo que ha decidido alienar al planeta entero con su torpe manera de utilizar su fuerza. Pero si un afro- americano puede luchar por redimir la imagen de EE.UU. desde la Casa Blanca y otro desde Hollywood, otros tantos también han de luchar por redimir a su nación estas olimpiadas en China. Los jugadores norteamericanos de basquetbol de la NBA han bautizado su campaña para obtener oro olímpico “Camino a la Redención”. Barack Obama, el súper héroe Hancock, y los jugadores de la NBA son todos ágiles, al igual que la metáfora a continuación. Lo único que requiere es que - en vez de preocuparse de “cual” lado hay que estar - use su capacidad superior de entender “sarcasmo” para captar velozmente la analogía a continuación.

Ella es rubia de ojos azules y nació en Dakota del Sur. Su nombre es Becky Hammon y es una estrella de basquetbol en la liga profesional para mujeres. Juega cuatro meses con el equipo de San Antonio, Texas y luego migra a Rusia, donde juega para el CSK Moscú. Becky Hammon, al igual que Barack Obama, tuvo que tomar una decisión racional, de aquellas que los anti-elitistas demandan del pueblo cuando deben decidir entre conductas. La decisión de Hammon parte de la premisa que su proyección profesional en el ámbito mundial no es posible a menos que juegue este agosto en las olimpiadas. Hammon ha sido galardonada con el premio Jugadora Más Valiosa y es líder en anotaciones. Su indudable destreza, sin embargo, no le ha valido ser considerada para representar a EE.UU. en China. En consecuencia, estas olimpiadas Hammon representará una nación a la cual ofrece su lealtad únicamente por interés personal: la ex -Unión Soviética.

Anne Donavan, directora de la selección femenina de basquetbol de EE.UU, ha cuestionado el patriotismo de Hammon. Raya en la hipocresía, sin embargo, que siendo que el equipo olímpico de EE.UU. cuanta con más de 50 atletas naturalizados – incluyendo varios del ex – bloque comunista – alguien del rango de Donovan se dé el lujo de criticar a una mujer profesional simplemente por optar asumir otra nacionalidad en nombre del todopoderoso euro. Vivimos en épocas complejas, en las cuales el cálculo fácil “de qué lado estas” peca de infantilismo. Becky Hammon tuvo que decidir entre aceptar el desprecio de Donavan – que no la seleccionó para el equipo de EE.UU. – o nacionalizarse rusa, ganar 6 veces más, y avanzar su carrera profesional en la vitrina más grande. Dice Hammon, “no estoy vendiendo secretos militares, estoy jugando básquet”. El patriotismo – reza el refrán - es el último refugio de los sinvergüenzas.

Para los anti-elitistas, lo más importante es la racionalidad del mercado en base a una frialdad económica. Al aceptar más dinero por el mismo trabajo, Hammon y Obama actúan racionalmente y son consistentes con esa lógica. Para los espeluznados con la sencillez de mi análisis, agrego un elemento. En EE.UU. existen organizaciones políticas llamadas “527” que no pagan impuestos ni son reguladas por la Comisión Federal Electoral. Varias 527 han de recaudar muchísimo dinero no-regulado para atacar a Obama. Por ende, el tener acceso a suficientes recursos para responder al sarcasmo de la derecha tal vez no sea muy consistente o chistoso, pero es racional. Y sí de hipócritas se trata, estas elecciones han de demostrar que ningún partido posee el monopolio.

En cuanto al elitismo de Obama, elevar demasiado el nivel de impuestos durante una recesión puede ser la receta equivocada. Una política de redistribución no debe romper el delicado equilibrio en nombre de incrementar dogmáticamente la carga impositiva, sobre todo en épocas de crisis. Meter la mano en el bolsillo ajeno, sin consideración de los incentivos necesarios para producir e invertir en crecer el aparato productivo, genera en Rusia, EE.UU. y minas de Potosí una idéntica y fría racionalidad.

Flavio Machicado Teran

Wednesday, June 25, 2008

PIB y Tipo de Cambio

Volviendo al tema económico, una noticia que me llamo la atención y que salió hoy en La Razón, son las predicciones sobre crecimiento que hace el gobierno, específicamente dos autoridades de gobierno. La Ministra de Planificación del Desarrollo estima un crecimiento del 10% y el Ministro de Hacienda estima un crecimiento del 6%.

Primeramente llama la atención que entre personas que por lo menos se ven la cara una vez a la semana, existan diferencias tan grandes con respecto a las predicciones. Por lo menos deberían ponerse de acuerdo en dar cifras parecidas, pues resulta difícil creer a uno y a otro.

Partiendo del supuesto que en ambos Ministerios existen grupos de profesionales encargados de hacer predicciones, sería interesante saber cuales han sido los criterios usados para proyectar estas cifras. Mi experiencia en el sector público me ha demostrado que es muy difícil hacer predicciones, es más los economistas podemos ser tan malos en hacer predicciones como los meteorólogos, si es que no se hacen en base a modelo sofisticados y para períodos cortos.

Por otro lado, el Vice-Presidente que ahora se le ha dado por jugar al economista todos los domingos (ver TVB canal 7), indica que la economía ha crecido entre enero a mayo en 6.4%. Eso si que me cuesta creer mucho mas que las predicciones anteriores, pues que yo sepa datos “fidedignos” de crecimiento solo tenemos a diciembre del 2007, reportados por el INE. Es probable que haya el dato preliminar al primer trimestre del 2008, pero que haya algo hasta mayo es imposible, a no ser que el Vice tenga su propia oficina de estadísticas.

Antiguamente existía el Índice Mensual de Actividad Económica en Bolivia (IMAEB) que reportaba aproximaciones de crecimiento mensual, pero hace años que se lo dejo de hacer precisamente porque era muy difícil tener datos correctos de actividad mensual.

En otras noticias, parece que la caída del dólar se va a revertir. En Chile se han registrado en los últimos días importantes alzas en el tipo de cambio debido a compras de dólares que han empezado a hacer bancos grandes de Nueva York apostando a una alza en su cotización. Si esto sucede mi teoría del overshooting se vería comprobada.

No Tiene Precio

Antes solía amargarme calcular el precio de mi conciencia. El privilegio de tener acceso diario al interior de mi ser, sin embargo, ha ido creando una mejor comprensión de pugnas internas entre apetitos que debilitan mi voluntad y el sublime deseo de tratar justamente al prójimo. Se sentirán validados mis detractores al yo admitir que –al igual que ellos – tengo un precio. Aceptar la complejidad del substrato sicológico que compone el mayor milagro de la existencia – la conciencia humana – lejos de imprimir en mí ser un monopolio, evita la hegemonía de un solo partido. Mi apetito por el sexo, estatus social o poder político deben competir con mis ansias de paz, sentido de justicia y maldita obsesión por independencia. Tengo un precio, pero aceptarlo y calcularlo con mayor sabiduría me permite vender cara mi capacidad de ser libre y solidario. Obligarme a decidir por un solo partido es un falso ejercicio, que se interpone a mi capacidad de forjar un “contrato social” entre mis flaquezas humanas y destellos de nobleza.

No les interesan mis lucubraciones. Lo sé. ¿Prefieren un número? Mi precio para suponer que el ser humano es una tabla rasa perfectamente maleable en la cual – como diría Mao – se pueden escribir “lo más hermosos poemas” es 5 millones de dólares. En realidad, el cerebro está equipado para avanzar simultáneamente el interés de sus seres más cercanos y una conducta moral capaz de perfeccionar el sistema de convivencia. Pero por el monto anunciado soy capaz de ignorar la evidencia de miles de años de experiencia humana, de estudios del cerebro y de mi propio ser, para colaborar en convencer que lo único que se requiere para crear cooperación pura (eliminando todo egoísmo y competencia) es destruir el sistema capitalista de reproducción social.

Por 5 millones estoy dispuesto a contribuir al sueño erótico social que se puede – mediante una ingeniería social –crear un ser humano perfectamente desinteresado de su propio bienestar y abnegadamente entregado al poder racional del Estado. Por ese monto sería capaz de intercambiar la paz que me abraza en las noches antes de dormir, por el fantasma de saber que he colaborado con una errónea premisa que ya ha costado la vida a millones de “egoístas” inadaptados, y que sigue costándole a unos cuantos pueblos su bienestar y libertad.

Otros no obran por dinero y obran por amor. El amor conquista cualquier obstáculo, reza el refrán. El cerebro de Romeo saturado de oxitocinas hace racional incluso sacrificar la vida. El altruismo reciproco que el proceso evolutivo ha impreso en nuestro psique equilibra el interés personal, con la inclinación a cooperar con quienes avanzan nuestra propia supervivencia. La mano invisible de la evolución permite que florezca la solidaridad entre egoísmos y lujurias de poder, lo que hace al amor tanto más poderoso. Cuales quinceañeros enceguecidos por las pasiones de una revolución en papel, nuestros exaltados gobernantes suponen ser capaces de conquistar incluso la naturaleza humana.

Los apetitos y miedos humanos son mucho más complejos que monedas. Tener “precio” puede también obligar una permanente vigilancia y reflexión que enriquece el dictamen “conócete a ti mismo”. Para los románticos que suponen el espíritu de la revolución destruye todo interés personal, su amor de adolecente no le permite observar la irrefutable evidencia de su error, por lo que aferrarse a falsas premisas para ellos – trágicamente - no tiene precio.

Flavio Machicado Teran

Monday, June 16, 2008

Pobre Selección


Alguna vez alguien me dijo que la selección de fútbol no es más que el reflejo de lo que sucede en el país. No se si esto es valido para todos los países, pero creo que para el nuestro si lo es, pues la selección es sinónimo de improvisación, malos jugadores, un técnico que no es directos técnico, y una falta tremenda de preparación antes de cada partido.

Ayer, aprovechando que era domingo y que hace rato que en La Paz no tenemos un partido internacional, mucha gente fue al stadium a alentar a la selección. Como siempre, todos con la esperanza de ver ganar a la selección, eso nos decía el corazón, pero obviamente la cabeza nos indicaba que era muy difícil pensar en ganar sin ni siquiera haber tenido un partido de preparación previo con algún equipo local, por lo menos. Y eso se noto, lo jugadores no sabían como jugar.

Por el contrario, Chile con un equipo, no de suplentes, pero de no carreteros y alzados, preparo una selección que jugo varios partidos previos al de ayer y era evidente que si sabían a que habían venido a jugar. Ramallo que había espiado a Chile decía la semana pasada que los veía a los chilenos muy estresados y presionados por Bielsa. Y que esperaba? Cuando se hacen las cosas bien planificadas, los jugadores tienen que estar mentalizados y concentrados en lo que les pide el técnico.

En, fin ya estamos chau del mundial, si se pudiera yo sugeriría retirarnos de las clasificatorias, pues el dinero que se gasta se lo podría emplear en trabajar en divisiones inferiores. Por otro lado, es hora de que los dirigentes se den cuenta que nuestro fútbol, ahora sin dudas, es el peor de Sudamérica. Ecuador y Colombia que habían comenzado mal han mejorado en relación al año pasado. En si todos han mejorado y nosotros seguimos viviendo de ilusiones. Igual que en la política, puras ilusiones y seguimos igual, sin ningún CAMBIO.

Minoría Genética

Existen minorías que son patologías de la mente. La más dramática son aquellos individuos - psicópatas - que carece sentimiento de culpa o remordimiento y que actúan sin un sentido de comunidad. Sin conciencia del impacto que tienen sus actos sobre la fibra social, deambulan entre nosotros con grandes sonrisas y una paciencia infinita para aprovecharse de quienes cruzan su camino. Los narcisos y ultra-egoístas pertenecen a esta coalición de facto de truhanes accidentales que no son culpables que la lotería genética los haya hechos tan mezquinos.

Todos menos ellos deben confiar en el prójimo, cooperar y contribuir al bien común. Sin ese contexto de solidaridad social, las "minorías de las patologias" no tendrían acceso a las riquezas del poder. Su abuso del sistema, sin embargo, no debe o puede ser corregido en centros de readaptación social. La opción social debe ser favorecida a la ingeniería social. La patología humana, por ende, debe tratarse mediante un diseño constitucional (y correspondiente cultura cívica) que minimice los impactos nocivos de una minoría genética que no ha elegido su condición.

En EE.UU., la coalición de psicópatas, narcisos y ultra-egoístas en la derecha han colaborado en utilizar el marco constitucional para avanzar el “yo”. Toda acción tiene reacción, y las fuerzas tienden a encontrar su equilibrio. EE.UU. es hoy una sociedad polarizada, enfrascada en una agria pugna política alimentada por dos visiones contrastantes del camino a seguir. El individualismo exacerbado una vez más es enfrentado por un paladín del poder de “nosotros”, y en la victoria de Barak Obama estaremos frente a una revolución democrática que - comparada con la “bolivariana”- ofrece un contraste similar al que existe entre la imprenta de Gutenberg y el Internet.

La posibilidad de este golpe de timón en el imperio se debe a que el orden social norteamericano está garantizado por un contrato social que permite dirimir diferencias políticas dentro de un pacto social implícito en un diseño constitucional práctico, sencillo y funcional. La iniciativa personal y los derechos del individuo no serán arrollados por el delirio de justicia de una colectividad desafectada. El equilibrio es movimiento permanente, no la destrucción del otro polo.

La mejor defensa contra la patología de una minoría es incorporar su energía, a la vez de proteger a la sociedad de su incontrolable ímpetu de acumulación alimentado por su patológico sentimiento de insuficiencia. Un sistema bien diseñado permitirá un equilibrio entre egoístas y altruistas, los que asumen riesgos y cobardes, los que trabajan 12 horas y los que solo saben protestar, entre el “yo” y el “nosotros”. En EE.UU. la izquierda debe ganar para avanzar el equilibrio. El siguiente paso en esa dirección es elegir el individuo mejor calificado para la vicepresidencia.

La elección de los “mejores”, sin embargo, puede ser secuestrada por quienes dan prioridad a su propio poder. No hay que ser psicópata para ser mezquino. Cuando la minoría genética de narcisos y egoístas agarran el micrófono para ventilar su odio o inculcar temores, pueden causar una respuesta cognitiva similar a la que nuestros antepasados sentían ante la silueta en el horizonte de un ejército en avanzada. Mientras más cerca al oído del líder, más sutiles serán sus opciones estratégicas. Dentro del círculo de decisión su manipulación puede asumir incluso la forma del silencio. Muchas variables pesan en la elección del “mejor” vicepresidente y Obama deberá escuchar a su conciencia, no a las garrapatas del poder.

Flavio Machicado Terán

Tuesday, June 10, 2008

Modelo Patético

Como todas las cosas que ofrece este gobierno, el denominado Modelo Económico Nacional Productivo (MENP), debería mantener las siglas pero la P habría que cambiarla por Patético.

En primer lugar no entiendo por qué si se trata de un modelo económico tiene que ser el vicepresidente el que lo presente y no el ministro de hacienda o planificación, que lo hizo la vicepresidencia? ¿Donde están los economistas? Bueno, no importa a estas alturas, dado que se ha perdido completamente la credibilidad en todos, ya no importa quien presente el denominado “modelo económico”

Me preocupa que se lo denomine productivo, cuando el Estado por excelencia es totalmente ineficiente en términos de productividad. Productividad esta relacionado principalmente con la transferencia y el desarrollo de tecnologías que permitan producir lo mismo a menor costo y de forma más eficiente. ¿Como es que el Estado va a lograr esto? La experiencia de países exitosos en aumentar su productividad lo han logrado principalmente por efectos “rebalse” de empresas extranjeras, las cuales han permitido transferir tecnologías y desarrollar mejores mecanismos de producción.

Por otro lado, ¿cuales son los incentivos que puede ofrecer el Estado? Bajo un esquema de incrementar los impuestos al capital privado y extranjero, lo único que se va a lograr es ahuyentar las iniciativas de mejora e innovación. De nuevo, la experiencia demuestra que para que las empresas inviertan en productividad, se les debe dar incentivos, siendo uno de los más eficientes la reducción del impuesto al capital. En Bolivia, por el contrario se quiere aumentar el impuesto a las utilidades mineras, que es un impuesto al capital. Con eso estamos condenados a tener a nuestros mineros trabajando 24 horas para sacar una mísera de mineral, cuando ahora aprovechando el gran contexto externo, podríamos convertir el trabajo minero en más eficiente.

Por último, se dice que el Estado productor y los pequeños productores van a conformar un nuevo bloque de poder. No me extraña de quien lo dice que este buscando solo poder. Jamás la pequeña y micro empresa va a permitir aumentar nuestras tasas de crecimiento, solamente un modelo que permita formar grandes empresas podrá ser sostenible en el tiempo, pues las pequeñas empresas son muy vulnerables al ciclo económico. Caen los precios internacionales, y fácilmente estas empresas pierden competitividad y cierran, en cambio las grandes tienen más mecanismos de defensa.

En fin, se nota que el denominado modelo fue hecho en un fin de semana, haciéndolos trabajar a los pocos técnicos que quedan en el Gobierno hasta altas horas de la noche.

La Neuropolítica de Hillary Clinton

En la diplomacia un “ultimátum” es un pronunciamiento que amenaza con una severa consecuencia en caso de no aceptar los términos que han sido propuestos. El martes pasado vio el fin a las primarias del partido Demócrata con la sorpresiva declaración de Hillary Clinton de estar dispuesta a aceptar la vicepresidencia norteamericana. Su inocente comentario no otra cosa que un ultimátum a Barak Obama: “Aceptas el binomio Obama-Clinton y compartes conmigo el poder, o corres el riesgo de perder las próximas elecciones”.

Por primera vez en la historia de EE.UU. dos candidatos reciben 34 millones de votos en la elección interna de un partido, y por primera vez la diferencia es tan cerrada. El excepcional avance social que representa el hecho que la pugna sea entre representantes de grupos sociales que hace apenas unas cuantas generaciones no tenían siquiera el derecho al voto, hace que la contienda sea tanto más excepcional. La elección primaria ha llegado a su fin y Barak Obama es el candidato a la presidencia por el partido Demócrata. Todo indica que Obama será el primer descendiente de una minoría étnica a ser electo líder de una potencia mundial.

El 17 de junio de 1988, el New York Times daba al candidato demócrata Michale Dukakis 15 puntos de ventaja sobre George H. W. Bush, el padre del actual presidente norteamericano y entonces vicepresidente de Ronald Reagan. Al final, el vicepresidente Bush ganó las elecciones 411 votos electorales a apenas 111 votos para Dukakis (el voto popular fue 53.4% a 45.6% respectivamente). La terrible derrota de los demócratas se debió a que en EE.UU. el colegio electoral es quien elige al presidente y, cuando un candidato gana un Estado, recibe todos los votos del colegio electoral que corresponden a ese Estado. Estados como Ohio, Pennsylvania, Florida y Michigan tienen 23, 25, 21 y 20 votos respectivamente, mientras que Estados como Oregón, Montana, Dakota del Sur y Nuevo México tienen 7, 4, 3 y 5 respectivamente. Ganar Estados con grandes poblaciones urbanas y muchos votos electorales será clave en la próxima elección.

El partido Republicano parece estar destinado a perder estas elecciones. Su actual líder - el presidente Bush - tiene un índice de aprobación aún más bajo del que tenía el presidente Johnson en el punto más bajo de la guerra de Vietnam. Para el colmo, el candidato del partido Republicano, John McCain, casi abandona al partido en 2001 para convertirse en independiente. Su posición política de centro ha desilusionado a las bases conservadoras del partido, que han aceptado a regañadientes su candidatura, una frialdad que puede conducir a que muchos republicanos no se registren para votar en noviembre. No obstante, el pueblo norteamericano se encuentra en una encrucijada única: en la derecha tienen a un candidato flemático que nadie quiere y en la izquierda un candidato carismático que es adorado por las multitudes. ¿La encrucijada? Que existe la posibilidad que, aun con lo impopular que es Bush, aun con la oposición generalizada a la guerra en Irak y una economía en serios problemas, gane el candidato del partido que - hoy por hoy - es despreciado por el pueblo norteamericano. Y aunque muchos seguramente querrán simplificar las cosas y acusar a los norteamericanos de racismo, si llega a ganar Mc Cain, será porque los simpatizantes de Hillary (y sobre todo las mujeres) sintieron que a su líder fue tratada injustamente.

Si Obama opta por otra mujer que no sea Clinton, un segmento de la población vera esta decisión como una gran injusticia, ya que ninguna mujer puede ser una mejor candidata que aquella que ha arrasado en la votación. Si Obama opta por un hombre y rechaza la “oferta” de Clinton, igual las bases de Hillary se sentirán insultadas. Si una minoría de simpatizantes de Clinton, cualquiera su género, condición social o etnia, se siente desafectada porque a Hillary se la hizo a un lado, es posible que incluso cometan la irracionalidad de votar por el oponente. Un voto demócrata que pasa a ser republicano vale por dos, y en una elección cerrada esa puede ser la diferencia

En un experimento llamado el Juego del Ultimátum los participantes deben dividir una suma de dinero con las siguientes condiciones: uno de ellos debe decidir cualquier distribución (el papel que juega Obama), y el segundo debe aceptar o rechazar la propuesta (El papel que juega Clinton). Si el segundo rechaza la oferta, ambos reciben cero. De lo contrario, se reparten el dinero según lo que el primero considera es “justo”. La premisa de “racionalidad” presupone que el segundo participante ha de aceptar cualquier propuesta, debido a que “algo” es mejor que “nada”. El resultado, sin embargo, demuestra que las decisiones no siempre son racionales, y que existe un componente emocional. Ofertas muy bajas fueron por lo general rechazadas. El investigador Sanfey concluye que “un trato injusto… puede conducir al individuo a sacrificar una considerable ganancia para castigar al otro por lo que percibe es una ofensa”.

El juego del ultimátum pertenece a una nueva disciplina llamada neuroeconomía, que investiga el papel de la emotividad dentro del proceso de toma de decisiones. Utilizando imágenes de resonancia magnética, Alan Sanfrey y su grupo de investigadores observaron que ofertas injustas despertaban actividad en aéreas del cerebro asociadas con emociones como ser rabia o disgusto (ínsula anterior) y cognición (corteza prefrontal dorsolateral), sugiriendo el importante papel que juegan las emociones en el proceso de toma de decisiones. ¿Qué tiene esto que ver con Hillary y Obama? ¿Acaso no es Hillary la que pretende hacer una oferta, y Obama el que de pronto debe decidir si es justa?

Lo racional es que los demócratas se unan estas elecciones, para evitar que John McCain sea elegido al “tercer mandato de George W. Bush”. Lo racional es que la izquierda norteamericana se una para enfrentar a un enemigo común, un enemigo que ha utilizado el miedo y el patriotismo para justificar una estrategia que está llevando a su país a la bancarrota, logrando tan solo atizar el regionalismo y conflicto étnico en tierras lejanas. ¿Suena familiar? Pero la emotividad puede secuestrar la racionalidad, y aunque la mayoría prefiere no seguir por el mismo camino que ha llevado al desastre, si unos pocos se sienten injuriados por un mal trato y no votan (o usan el voto castigo) ello puede lograr que se elija la menos favorable opción

La derecha norteamericana entiende la dinámica emotiva (sobre todo del miedo), por lo que ha rápidamente cambiado su estrategia de pintar a Hillary como la víctima del proceso interno del partido (promoviendo así la división entre demócratas), a acusarla de pretender forzar un matrimonio bajo el barril de una escopeta, en lugar de un floreado altar. Evidentemente Hillary está jugando su mano magistralmente y en una noche que las luces deberían brillar sobre Obama, ha logrado que el reflector nuevamente este sobre ella. Obama puede reaccionar emotivamente ante el ultimátum de Clinton, y borrarla se su lista de posibles candidatos a la vicepresidencia. Pero si Obama quiere ganar en los Estados columpio en los que Clinton ganó cómodamente, debe hacer a un lado la comprensible molestia de tener que compartir el escenario.

Una visión diferente a la que ha gobernado EE.UU. los últimos ocho años requiere unidad y sacrificio personal. El cambio que el mundo añora, sin embargo, aún no está asegurado. El pueblo tal vez prefiere A por encima de B, y a B por encima de C. Lo racional sería elegir A sobre C. Pero los políticos saben aprovechar las emociones de la población y manipular nuestro proceso de toma de decisiones. Prisioneros de nuestras emociones, en la política a veces acabamos con un C. ¿Suena familiar?

Flavio Machicado Teran

Sunday, June 01, 2008

Un Ser HUMANO

Para alguien que vivió en Chile y alguna vez tuvo que recurrir a la ayuda de Carabineros de Chile, los momentos de dolor vividos en los últimos días por el fallecimiento del General Bernales son compartidos plenamente. La verdad que me causo mucho pena saber que el Gral moría en un accidente tan trágicamente. Que pena realmente.

No lo conocí personalmente pero siempre que se lo veía o escuchaba irradiaba mucho amor y entrega a su profesión y a su pueblo. Realmente era un gran hombre y un verdadero ser humano, resaltando lo de humano.

Un homenaje desde La Paz para un gran hombre y un verdadero ejemplo a seguir no solamente por los chilenos sino por todos los seres que habitamos este planeta. Y traslado los deseos de uno de sus hijos a nuestro país: Ójala hayan ciudadanos, políticos, jueces, militares, policías….como él….cercanos a su pueblo y a Dios. Cuanta falta nos hace gente así.

Ver fotos del funeral.

Un Gran Regalo

Para nuestra querida madre queremos siempre lo mejor, una voluntad que no siempre se refleja en el regalo que recibe en su día. Sumidos en la gran desidia de nuestra cotidianidad, a veces salimos del paso con un costoso pero poco imaginativo regalo (para los que pueden); tal vez un artefacto inservible adornado de una insípida tarjeta (para los que no pueden); o una excusa más para - bajo efectos del alcohol – manifestarle nuestro gran amor (que todos podemos).

Sería un gran regalo para muchas madres que el padre actúe con mayor responsabilidad, o que el hijo deje de expresar una destructiva rebeldía. Pero la estructura de poder en el “pilar de la sociedad” es inflexible, una rigidez que impide modifiquen su conducta pelafustanes en ambos extremos del sartén. Un padre desalmado sujeta a la familia por el mango y ningún argumento logrará inculcarle prudencia o sabiduría. La disfuncionalidad afecta numerosas familias y - en la comunidad internacional - Bolivia parece ser siempre la que acaba con un padre borracho de poder e hijos con un complejo de Edipo exacerbado.

Las elecciones del 2004 reflejaron el hastío del pueblo hacia los partidos políticos, que bajo una bandera u otra han controlado con mayor mezquindad que desprendimiento el destino nacional. Parece ser que en Bolivia el bastón de mando enceguece al agraciado con un gran delirio de grandeza, un delirio que reemplaza los “líderes históricos” de ayer, con los actuales “patéticos líderes” de la implosión nacional.

La sociedad civil ha adquirido recientemente gran poder político, un poder que el MNR, UN, Podemos y MAS representan por default (una opción que es elegida ante la ausencia de alternativas). Si enterrado bajo los escombros de un terremoto debo elegir entre beber mi propio orín o morir deshidratado, mi única opción será permitir que enfríe. Las grandes masas sienten desafecto hacia el sistema político, que ha dejado de representarlas. Por ende, buscan identidad en banderas regionalistas que las lleva a un enardecimiento capaz de cometer infames actos de violencia.

No hay excusa para la vergonzosa humillación y ultraje al que fueron sometidos los campesinos en Chuquisaca. Ante la bochornosa manifestación de histeria colectiva en puertas de un estadio vacío - que irónicamente se llama “Patria” – una disculpa momentáneamente ha logrado desarticular una venganza. Pero no duden que cálculos políticos también se están llevando a cabo para ver cómo sacar provecho al episodio. Y aunque ningún partido político puede revertir este gran vacío, con napoleónica demencia sus patéticos líderes querrán convencer que pueden llenarlo.

La crisis es profunda y Bolivia debe elegir entre dos caminos, no entre tres o cuatro. Pero la pugna por el poder nos tiene a todos aturdidos, cuando deberíamos estar enfocados en definir un horizonte. Una de las opciones está muy bien defendida por el bloque bolivariano. La opción por la descentralización del Estado y construcción de una economía de mercado ahora debe ser representada por un individuo, no tres o cuatro. ¿Serán nuestros patéticos líderes capaces de posponer un cachito su propia ambición política y unir voluntades bajo la dirección de un solo representante de la sociedad civil? Apuesto que este agosto a nuestra madre patria le regalarán - una vez más - puras mamadas.

Flavio Machicado Teran

Thursday, May 22, 2008

La Persistencia Política

Casi todos los libros de texto de macroeconomía indican que el oportunismo en la política económica surge cuando los objetivos de sus responsables están en conflicto con el bienestar general. El temor que siempre existe es que los políticos utilicen la política macroeconómica para perseguir sus propios fines electorales.

No me queda duda que este es el caso actual de Bolivia y cada vez es peor, pues hemos entrado en una perversión total de la democracia que nos lleva a querer arreglar todo vía referendums, cuando por el contrario estos referendums están destruyendo la economía.

Si uno quisiera medir los costos económicos del persistente proceso electoral en que hemos entrado, podríamos ver cuanto le cuesta al Estado mantener el subsidio a los hidrocarburos, subsidio que lo pagamos todos y que va dirigido principalmente a la clase pudiente que en definitiva es la que siempre se beneficia de este tipo de subsidios a la oferta.

Según un estudio de POPULI de casi exactamente un año atrás, Hacienda perdía US$ 160 millones por el subsidio del diesel oil y el GLP, esto cuando el precio del petróleo era de US$ 66. Imagínense a cuanto haciende este subsidio hoy que el precio del petróleo esta en US$ 135 el barril.

Lógicamente ahora más que nunca el gobierno no va a levantar el subsidio, pues tiene que ganar votantes, peor aún quieren subsidiar los alimentos, los cuales también tienen proyecciones de precios al alza en los próximos meses. Parece que la propaganda de que la plata de la supuesta “nacionalización” se esta gastando en educación y salud la van a tener que cambiar muy pronto.

Muertos del Voto

Polonia tuvo el mayor número de bajas (en proporción a su población) durante la guerra que empañó en sangre a todo un continente; muertos que los europeos mencionan sólo para celebrar el milagro de la reconciliación entre naciones otrora mortales enemigas. Al argumentar que - de jamás haberse desatado la Segunda Guerra Mundial - Polonia hoy tuviese 28 millones de ciudadanos adicionales y por ende merece un mayor número de votos dentro de la Unión Europea, el entonces primer ministro polaco Jaroslaw Kaczynnski rompió esta tradición.

Muchos de nuestros antepasados murieron debido a la llegada del imperio español. Sería triste que un partido político asuma que, de no haber perecido millones debido a las enfermedades y espada española, hoy contarían con la preferencia electoral de los descendientes de víctimas de la conquista. Yo vote por el MAS, y lo hice porque sentía un revolver político apuntado a mi cien amenazándome con encender un polvorín si salía elegido un k’ara. La crisis era tan profunda que el MAS jamás se dio la molestia de definir, explicar o convencer de la idoneidad de su proyecto político en siquiera un solo debate. Por fin entendemos su proyecto y - más que “autonomía” - los bolivianos queremos debatir sobre el modelo de desarrollo que mejor se adapta a un país con una tradición milenaria de intercambio comercial.

El gobierno de Kaczynski es un pie de página en Europa, y la comunidad ahora rememora casi con nostalgia cuando su viceministro de justicia Andrzej Duda le refregaba en la cara a su colega Lene Espersen estadísticas de abortos en Dinamarca. El estilo del gobierno de Kaczynski en la defensa de muertos propios y extraños hoy no pasa de lo anecdótico. La estrategia de “suma cero” de nuestros políticos – apropiada en un jugador de ajedrez – refleja un estilo un tanto más trágico.

Diseñar una constitución que permita la convivencia y sinergia entre abnegados siervos del Estado y cerdos capitalistas es posible, y las grandes mayorías hemos de salir beneficiados el día que manifestaciones nocivas del interés personal sean atenuadas con mayor racionalidad y altruismo, y un equilibrio entre ambición y solidaridad permita avanzar - a la vez – desarrollo e igualdad. La justicia social del socialismo y crecimiento de la economía de mercado no son incompatibles, y muchas naciones han logrado armonizar ambos objetivos en un sistema incluyente, flexible y dinámico. La vida, economía y política no es una partida de ajedrez, y no deben reducirse a un juego de “suma cero”.

La radicalización del gobierno y oposición no demuestra un genuino interés en negociar, o siquiera voluntad de sostener un verdadero diálogo. Lo que demuestra es que la estrategia de ambos se reduce a no ceder espacios políticos. Y como no existe un proyecto que pueda llenar el actual vacío, los políticos han decidió patear el tablero al proyecto autonómico para “ver qué pasa”. Por ende, el único requisito que debe cumplir el nuevo “referéndum” es permitir a los más vivos aferrarse a su poder. En tanto la codicia política siga seduciendo a nuestros mediocres líderes apostar a un vencedor y un vencido, seguirán avanzando la peor de todas las estrategias: que mañana sean los muertos quienes deban decidir.

Flavio Machicado Teran

Wednesday, May 14, 2008

El gran Bigotón

Cada vez que viene Xavier Azkargorta a nuestro país, se merece tener un post que resuma las frases que dice, pues no solamente son aplicables para los futbolistas, sino para todas las personas y sobretodo para los políticos.

En la edición de La Prensa de hoy hay un artículo sobre una charla que dio ayer, donde se destacan las siguientes frases:

…en el país se ha “perdido la cultura del esfuerzo para conseguir algo” los bolivianos estamos “acostumbrados a lo fácil”…se debe retroceder en el tiempo y volver a trabajar con sacrificio para tener la posibilidad de ser exitosos, en el fútbol y en otros campos…

Que cierta es esta frase y es justamente lo que explica la actual coyuntura económica, política y social que estamos viviendo. La mediocridad de los gestores de políticas ha hecho que estemos entrampados en la búsqueda de soluciones corto plazistas, llamense referenduns, constituciones, estatutos, etc, que no tienen un ápice de esfuerzo por hacer las cosas bien.

… “se juega como se vive” … la forma de vida de uno es fundamental para aplicarla en lo profesional…

En Bolivia todos son opinologos y se creen dueños de la verdad, pero reflejan en su forma de vida lo que pregonan? Pregúnteles a los políticos….

Una última frase que no está en el artículo pero que la dijo en una entrevista en ATB fue:

…”el día tiene 24 horas, 8 horas para dormir, 8 horas para jugar y 8 horas para estudiar”…

Cuando se hacen bien las cosas, el tiempo alcanza para todo. Es hora de que en Bolivia se empiecen a hacer bien las cosas, como todo se hace mal el tiempo pasa y pasa y no pasa nada y seguimos con los típicos discursos del pasado y fijándonos en lo que hace el vecino. También lo decía el bigotón, los bolivianos nos fijamos mucho en lo que hace el vecino, pero que hacemos nosotros?

Agencia de la Beligerancia

El espacio a ser estratégicamente conquistado no está en las selvas colombianas o calles de Santa Cruz; se encuentra entre las paredes de su cabeza. Cual caballo de Troya y con virulenta efectividad las palabras penetran la mente, infectándola con miedos y esperanzas que conducen a entregar el alma, o a despreciar.

Las palabras importan, y el Departamento de Estado de EE.UU. ha prohibido utilizar “jihad” para referirse a al-Qaeda, porque su connotación de una lucha por hacer el bien “brinda legitimidad religiosa a los terroristas ”.

Agente es aquel de quien emana o resulta una acción, y las palabras son agentes en el sentido que incitan reacciones viscerales. Con palabras un imperio deslegitima grupos armados que asesinan en nombre de la justicia divina, y con palabras la prepotencia regional legitima a un grupo armado que secuestra y asesina supuestamente en nombre de la justicia social.

La palabra beligerante viene del latín bellum, que quiere decir guerra; y la palabra gērere, que quiere decir hacer. Beligerante, por ende, es aquel que hace la guerra. Al referirse a las FARC y al ELN, Chávez dijo: "Son verdaderos ejércitos que ocupan espacio en Colombia. Hay que darles reconocimiento como fuerzas insurgentes porque tienen un proyecto político, un proyecto bolivariano que aquí (en Venezuela) es respetado". Brindar a las FARC y ELN estatus de fuerzas beligerantes brindaría legitimidad a su proyecto político de hacer la guerra al pueblo colombiano.

El proyecto bolivarista se ve afectado por la voluntad de mitad del pueblo boliviano, que rehúsa someterse a un modelo que ha fracasado miserablemente en el mundo entero: el centralismo estatal. Pero en la mente siniestra de Chávez y Fidel, las FARC tienen derecho a asesinar y secuestrar a su pueblo, pero es ilegítimo que pueblo cruceño manifieste su voluntad en las urnas.

En Bolivia, Naomi Klein, autora de Doctrina del Shock: El Auge del Capitalismo del Desastre, habló de una violación sistemática del lenguaje, y sugiere contrarrestar esta manipulación mediante una democracia más profunda y participativa. Inconsistente con su propia premisa, luego acusa al pueblo cruceño de participar en una consulta democrática porque “busca un sabotaje de las políticas de transformación y redistribución de la riqueza”.

Lacayo, fascista, separatista son palabras que han sido secuestradas por los portavoces de la nueva prepotencia regional para justificar su intervencionismo. En respuesta, algunos cruceños utilizan el espectro de una dictadura indigenista para atizar un despreciable racismo. Al permitir que las palabras nos confinen a reacciones emocionales, estamos cediendo el espacio en nuestra mente a consignas que avanzan miedo y resentimiento, saboteando una sana discusión del camino a la reconciliación.

El debate sobre la legalidad del referéndum y eventual autonomía, debe llevarse a cabo entre bolivianos. En lugar de dialogar, la inercia nos está llevando a intercambiar una agencia por otra; a la crisis de la CIA por el desastre de las FARC. Bajo la sombra del poder, los extremos preparan el terreno para la futura beligerancia en nuestro suelo. Y como han sido elegidos democráticamente, por lo menos uno de ellos se siente legitimado en invitar extraños a que agencien nuestro shock.

Flavio Machicado Teran

Thursday, May 01, 2008

Una opinión sobre las Autonomías

A petición de mi amigo Mario Durán voy a dar mi opinión sobre el proceso autonómico en Bolivia. En primer lugar ya lo dije alguna vez, no me gusta la palabra autonomía porque me hace recuerdo a la autonomía universitaria que para lo único que ha servido es para fomentar la ineficiencia, la burocracia y la corrupción dentro de las casas de estudio públicas.

La palabra correcta es Descentralización Departamental y para entenderla debemos remontarnos a los años 1994 y 1995 respectivamente en que se promulgan las Leyes de Participación Popular y Descentralización Administrativa respectivamente. Es en esos años que el país apuesta a la descentralización como nuevo modelo de Estado, no es hace unos meses, ni será el 4 de mayo, como muchos dicen. Se implanta la descentralización municipal y es precisamente está la que permite el surgimiento de nuevos lideres como Evo Morales, Roman Loayza y otros, todos ellos nacen como lideres en sus municipios.

Asimismo, se da un empoderamiento de la gente, lo que da origen a los denominados movimientos sociales que no son otra cosa que el fruto de un sistema decentralizado, donde ya no es el oficial de gobierno el que controla como se manejan las cuentas fiscales, sino es la misma gente.

Hasta ahí todo bien excepto por un pequeño pero gran detalle, se decentralizan las decisiones de gasto, pero no así las decisiones de financiamiento de ese gasto. El mejor ejemplo de nuevo son las universidades, si existe corrupción y mal manejo en ellas es porque los estudiantes no financian en absoluto el gasto que las universidades realizan, por lo tanto no tienen ningún incentivo para fiscalizar a sus autoridades, entonces los grupos de poder se apoderan (capturan) el aparato burocrático.

Lo mismo sucede a nivel de municipios y con mayor razón a nivel de Departamentos donde todos los ingresos de las Prefecturas son vía transferencias del Gobierno Central. Así es muy lógico pensar que los grupos de poder son los que estén llevando adelante la ampliación del proceso decentralizador a nivel intermedio (en Departamentos).

Por otro lado, durante todos estos años de descentralización hubo un proceso de aprendizaje en la población, de ahí que se explica que en Santa Cruz haya un apoyo masivo a la autonomía, pues los cruceños aprendieron que es mas eficiente decidir en Santa Cruz cuantos policías se necesitan a que esa decisión venga desde La Paz, por citar un ejemplo.

Por lo tanto la respuesta a la pregunta de si esto va a funcionar o no es muy sencilla por lo anteriormente expuesto. Si al proceso de autonomías no se le asocia un esfuerzo fiscal, va a pasar lo mismo que con las universidades. Para que esto funcione es necesario que los gastos que haga la Prefectura a partir del 5 de mayo sean financiados con impuestos departamentales a fin de que exista el incentivo por parte de la población de fiscalizar que es lo que se hace con su plata. Si se mantiene el actual sistema donde se gastan recursos que el gobierno central les transfiere, solo se reproducirá la ineficiencia y la corrupción del gobierno central y será el lugar ideal para “trabajar” de los políticos.

Hay algunos elementos adicionales que también se deben considerar, como por ejemplo que es lo que se debe decentralizar y que no. Según los Estatutos Autonómicos, todo se puede decentralizar, según la Nueva CPE nada se puede decentralizar. Eso no es así, hay que ver en que somos mejores a nivel nacional y en que a nivel regional. Esto indica también que debe haber un proceso profundo y científico de diseño del nuevo Estado Boliviano, el cual no ha habido y no habrá en la medida que todo esto siga siendo manejado por políticos.

Finalmente, que va a pasar el 5 de mayo? Yo creo que nada, los Estatutos se han tornado inviables en la medida que la comunidad internacional no los reconozca. Si en algo todavía tiene ventaja Evo Morales es en su imagen internacional. Lo que no significa que sea merecedor del premio Nobel.

Obama Dilema

En la campaña electoral por la presidencia de EE.UU., la derecha norteamericana tiene un favorito entre sus posibles contrincantes, y es el rival más débil. La lógica nos dice que – entre Clinton y Obama – el más débil es aquel que – desde la perspectiva de los Republicanos – sustenta las peores políticas y es el que está más equivocado. Es imposible que sus posiciones políticas sean idénticas, pero si fuese el caso, entonces el más débil sería aquel que está menos preparado para gobernar. El frio cálculo político ha llevado a algunos Republicanos a registrarse como demócratas, para poder así votar por Hillary. A su vez, continúan inundando los medios con ataques a Obama que, de lograr su objetivo, conseguirán eliminar al más izquierdista y menos experimentado de los dos.

La justicia norteamericana tiene su propia versión de justicia comunitaria, y todo ciudadano puede ser llamado a participar en un tribunal de doce personas que debe escuchar evidencia, argumentos del fiscal y defensa, para entonces encontrar al acusado inocente o culpable. Otro ejemplo del deseo de imparcialidad del pueblo norteamericano es que la prensa se refiere a todo acusado de un crimen como el “supuesto” culpable. El deseo no libera a la cultura norteamericana de ser sometida a manipulaciones, pero por lo menos se jacta de su debido proceso, y hace un esfuerzo por analizar información relevante con objetividad. Tanto mayor el asombro que estas elecciones se hayan reducido a si Hillary mintió sobre el tipo de recepción que tuvo en el aeropuerto en Bosnia, o si Barak elige mal sus amistades y su pastor peca de ser un extremista.

El debate sobre la dirección en la cual se ha de dirigir el próximo presidente de EE.UU. ha pasado a un segundo plano, y por el momento ello incrementa las posibilidades de éxito de John Mc Cain, candidato favorito de George W. Bush. El mundo entero esta rogando que una de las naciones con mayor capacidad de ayudar a salir de la crisis que enfrenta el planeta (y también de hacerle daño), elija en las urnas cambiar de rumbo y optar por un nuevo horizonte. Pero Clinton y Obama deben primero convencer al pueblo norteamericano.

Con la ayuda de la derecha, Clinton apabulla inmisericordiosamente a Obama con insípidas acusaciones que pretenden poner en duda su carácter. No dispuesta a caer sin antes pelear hasta el último minuto, ella dice ser el candidato más “elegible” de los dos, y en parte tiene razón. A la hora de votar por su próximo presidente, una persona de extrema izquierda ha de preferir a un candidato de centro por encima de uno de derecha. Lo mismo, sin embargo, no puede decirse de una persona de inclinación política de centro que - si debe elegir entre dos extremos - puede inclinarse hacia Mc Cain.

El argumento de Hillary es que las reglas del partido Demócrata están diseñadas para avanzar la agenda del partido – ganando elecciones - y no es un pacto suicida. Es decir, aunque Obama tenga un mayor número de delgados, existe un escenario en el cual la decisión final recaiga sobre los 796 superdelegados, que son libres de dar su voto obedeciendo únicamente al dictado de su conciencia. Debido a reglas que seguramente serán reevaluadas, ex -presidentes, senadores, miembros del Comité Nacional Demócrata, gobernadores y otras figuras destacadas del partido tienen derecho a votar por el candidato que mejor les parezca. Si Obama no consigue el número de delegados necesarios, los superdelegados pueden decidir que Hillary es la mejor candidata, incluso si tiene menos votos que su contrincante.

En las últimas cuatro elecciones California ha votado consistentemente por el candidato demócrata, mientras que Texas ha optado siempre por un republicano. La certeza en la inclinación política de esos dos estados contrasta con la fluctuación en Florida y Pennsylvania, los llamados estados “columpio” que deciden las elecciones norteamericanas. Hillary ha ganado estos estados columpio, y las encuestas muestran que grupos sociales imprescindibles para ganar las elecciones, como ser católicos y la clase trabajadora blanca, la prefieren sobre Barak.

No obstante, para que Hillary remonte la desventaja y obtenga un mayor número de delegados, tendría que recibir más del 60% de los votos en las 10 elecciones que quedan, lo cual es casi imposible. Su única esperanza, por ende, es convencer a su partido que ella es el candidato más fuerte, y para comprobarlo ha decidido retar a su contrincante a un debate mano-a-mano, sin moderadores, sólo los dos en el cuadrilátero. Obama sabe que tiene la ventaja, y que debatir con Hillary únicamente puede vulnerarla. Hillary aprovecha ese cálculo político para asediarlo, dejando entrever que tiene miedo perder el debate y demostrar que aun no está preparado para gobernar. Los ánimos se han caldeado, y la división interna preocupa a la izquierda norteamericana, debido al peligro que la convención nacional de agosto en Denver se convierta en el escenario de una guerra civil.

Gane quien gane entre Hillary y Barak, el candidato victorioso tendrá que postular su posición inequívocamente, con una claridad nunca antes utilizada para delinear el nuevo horizonte. La claridad y especificidad en la plataforma de la izquierda norteamericana responde al imperativo de convencer al pueblo, pero también al hecho que por primera vez en la historia de EE.UU. es posible hablar de mayor igualdad económica, una fracasada política exterior y equilibrio ecológico sin que la derecha fácilmente reduzca la plataforma demócrata a un tipo de “socialismo”, una estrategia que ha utilizado exitosamente en el pasado para deslegitimar un cambio sustancial en dirección.

¿Obama de izquierda? ¿Izquierda de quien?, preguntarán nuestro radicales. Por supuesto que la cosmología política depende de la posición relativa, y para los fundamentalistas, Obama es un capitalista, y eso es todo lo que tenemos que comprender. La realidad siempre es más compleja, y para el ex – congresista republicano Bob Barr, el partido de Ronald Reagan se ha ido demasiado a la izquierda, abandonando el más importante principio conservador: el mejor gobierno es aquel que gobierna menos.

La tradición ideológica de Ronald Reagan se puede resumir en su postulado “El gobierno no es la solución a nuestros problemas, el gobierno es el problema”. Según Barr, candidato a la presidencia de EE.UU. por el partido Libertario, republicanos como Bush y Mc Cain han traicionado este espíritu conservador, una traición que lo impulsa a ofrecer una alternativa política en la derecha para contrarrestar la herejía republicana de optar por un candidato – John Mc Cain - que tuvo la osadía de votar contra la reducción en impuestos para los más ricos.

El mismo gradualismo que impide notemos que nuestro organismo cambia cada día, nos roba el lujo de la perspectiva histórica, una retrospectiva que permitiría observar cómo aspectos medulares del socialismo y capitalismo se fusionan delante nuestros ojos. Cuales eslabones de una cadena, el 8 del 8 del 08 es la fecha de la ceremonia inaugural de las Olimpiadas en Beijín. Con esta cábala celebraremos la inclusión de China a la economía mundial, inyectando a la recesión grandes dosis de consumo. El movimiento hacia un mundo multipolar y no-dogmático es gradual, pero la dirección es inconfundible.

La derecha fríamente calcula que apoyar a Hillary incrementa la división interna en el partido demócrata. Parten de la premisa que Obama no puede perder la nominación, y por ende ayudar a meter más calda en la pugna interna de la izquierda fortalece a John Mc Cain. Tal vez Hillary es el candidato más fuerte, pero la división racial que resultaría de negarle al primer candidato afroamericano su victoria electoral es un lujo que los demócratas no pueden darse ¿O sí? Si la derecha ahora defiende a Hillary es porque cree que en estas elecciones no podrá ser la candidata.

La discusión sobre el espíritu y dirección del capitalismo made in USA estará implícita en el debate sobre políticas económicas, política exterior y visión de una economía “verde”. Si gana la nominación de su partido, Obama entrará a ese debate debilitado por los ataques a su patriotismo y relación con el Rev. Wright, que acusa al gobierno norteamericano de inventar el SIDA para eliminar a la población afroamericana, y de practicar un terrorismo de estado. Obama es el candidato más débil, pero si su argumento sobre la necesidad de cambio es sólido, su visión del futuro uno de esperanza, entonces el pueblo norteamericano deberá escucharlo, y decidir si ha de optar por cambiar el rumbo hacia una izquierda sensata.

Gane Hillary, o gane Obama, si luego gana la elección presidencial, culquiera de los dos será mensajero de un importante cambio, y la derecha no será la única en llorar esta transformación. Una victoria de Hillary u Obama no conviene a los demagogos en ambos extremos de la cosmología electoral, porque será un eslabón más en la integración del ser humano, y un eslabón menos en la cadena del dogmatismo radical. La derecha norteamericana e izquierda tribalista latinoamericana desprecian por igual a Hillary y Obama, y no saben contra cuál de ellos el día de mañana prefieren debatir. ¡Vaya dilema!

Flavio Machicado Teran

Wednesday, April 23, 2008

Ya es tarde

Andres Pucci en su blog habla sobre el subsidio al diesel oil y que levantarlo sería algo bueno, pues si bien al principio sería algo duro, después obligaría a que los productores sean competitivos y eso traería muchos beneficios. Evidentemente esa afirmación es cierta y como una vez me dijo el autor del desaparecido blog Evonomics, esto se asemeja a una inyección, al principio duele pero después trae alivio.

El problema es que todo esto es cierto cuando tu crees en la persona que te va a poner la inyección y en el que te la receto. Estamos hablando de la enfermera y del médico respectivamente. Lo mismo sucede con las medidas económicas, tu vas a creer en ellas si es que provienen de personas creíbles y entendidas en la materia.

El gobierno ha perdido completamente la credibilidad y los operadores económicos en este caso los ministros de hidrocarburos y hacienda se han olvidado de las reglas básicas de funcionamiento de la economía, por lo tanto levantar el subsidio al diesel a estas alturas sería ponerle una inyección mortal a la economía nacional y por una simple razón, incrementaría enormemente las expectativas de inflación, pues no solamente se afectaría a la producción de soya, sino también al transporte y por ende al resto de los sectores.

Por eso digo que ya es tarde, la epidemia ha cundido por todo el hospital y médicos y enfermeras han perdido el control debido a sus propios errores y falta de cuidados. La solución la dejo a criterio de los lectores.

Malditos Campesinos

El número de latinos dueños de granjas en EE.UU. se incrementó en 51.2% entre 1997 y 2002. ¿Qué profesión tiene un inmigrante mexicano naturalizado norteamericano que es dueño de una finca en California? Dudo que muchos los consideren campesinos. Tal vez “farmer” les hace mayor justicia a quienes en EE.UU. invierten capital y trabajo para alimentar a sus familias y a su nación.

Cuando los precios en el mercado caen por debajo de cierto nivel, los agricultores norteamericanos reciben un subsidio, que el 2004 fue del orden de 8,022 millones de dólares. Los EE.UU - promotores mundiales del libre comercio - utilizan políticas proteccionistas para defender su mercado de alimentos. ¡Malditos inconsistentes!

A su vez, los “farmers” contribuyeron para que el congreso norteamericano pase la reforma tributaria del partido Republicano, reduciendo los impuestos que pagan los ricos. Despertando pasiones atizadas por la premisa que mantener más dinero en los bolsillos de la sociedad es una mejor manera de aceitar la maquinaria capitalista, muchos que apenas llevan la comida a la mesa votaron el 2004 por los Republicanos. ¿Por qué?

Porque la lucha de clases en EE.UU. es segunda en importancia a la guerra cultural. En el psique colectivo hay botones que son fácilmente activados cuando así lo requiere la pugna por el poder. Un ejemplo claro es que el primer afroamericano con posibilidad de llegar a la Casa Blanca ha sido acusado de ser un “elitista”.

Las categorías (por ejemplo, elitista) simplifican realidades complejas y - cuando en realidad son prejuicios - también obstruyen la capacidad de pensar. Obama, el candidato más izquierdista del establecimiento, incrementará los impuestos de los más ricos y llama a los menos privilegiados a unirse para luchar contra el sistema. Ello provoca que su nombre sea arrastrado por el lodo político tanto por centro y derecha, que encienden pasiones en el pueblo con el objetivo de ofuscar su agenda.

El equilibrio entre la carga impositiva y productividad es delicado. Mientras mayor la carga, menor el capital en las manos de la sociedad para reinvertir en la producción, investigación y desarrollo. Barak Obama no es Robert Mugabe y - aún cuando el 95% está en manos de blancos - seguramente no desmantelará la agroindustria. Lo que intentará es forjar mayor equilibrio entre iniciativa privada y esfuerzo común.

El trabajo de los campesinos garantiza la seguridad alimentaria y el bienestar de una nación. Las subvenciones en EE.UU. para sus farmers equivalen a menos del 1% de su PIB. Ello no justifica que una minoría (menos del 10%) reciba el 71% de los pagos gubernamentales, ni justifica un subsidio al algodón, que debe ser completamente eliminado. Por otra parte, el gobierno Chino invierte en agricultura considerablemente un mayor porcentaje de su PIB. Al no defender abiertamente el libre mercado - o derechos humanos - nadie puede acusarlos de inconsistentes. Pero los gringos si son inconsistentes, y nada de lo que pueda decir o hacer Obama nos interesa porque - como reserva mundial de la consistencia – debemos hacer gala de nuestros prejuicios y acusarlo de ser un maldito capitalista.

Flavio Machicado Teran

Tuesday, April 15, 2008

El Superheroe Superávit

La semana pasada comenzó a salir en la televisión un spot del gobierno donde hace mención al superávit fiscal que en los dos últimos años ha sido de 5.2% y 1.8% del PIB respectivamente.

Si bien el spot no es confrontacional como la mayoría de los spots del gobierno, es patético por varios elementos. Primero, se utilizan a niños que no deben haber pasado del 4to de primaria y supuestamente se les esta enseñando economía. Que yo sepa en ningún colegio ni privado, ni público se les enseña economía y menos en primaria. Difícilmente un niño a esa edad va entender lo que son ingresos y gastos y menos lo que es el PIB.

Segundo, el profesor con una sonrisa de oreja a oreja les dice que después de 66 años que el país tiene un superávit fiscal, o sea el gobierno gasta menos de lo que recibe, gracias a la buena gestión. Que falacia más grande, si realmente se quiere ver cuan buena ha sido la política fiscal y el manejo del gobierno, se debe ver el Balance Estructural, es decir el déficit fiscal corregido por el ciclo económico. Ahí estoy seguro que las cifras de superávit talvez nos darían un déficit, pues gran parte se explica por la bonanza económica de los precios de commodities en el mercado mundial.

Tercero, lógicamente después de años y años de déficit, en algún momento debíamos generar superávits. Esto por un tema de solvencia que se analiza viendo la restricción presupuestaria intertemporal del gobierno que nos indica que para que el fisco sea solvente no podrá haber permanentemente un déficit primario (gasto menos ingresos) y más aún se deberán generar superávits para pagar la deuda incurrida en los períodos de déficit.

En relación a esta última aseveración, no nos engañen y no engañen a los niños de la propaganda cuando el profesor les dice que el gobierno esta gastando en educación y salud. El superávit ha permitido que el gobierno central pueda pagar deudas pasadas y en realidad lo que explica el exceso de ingresos sobre gastos, son los gobiernos departamentales que más bien han ahorrado sus ingresos.

Epidemia de Mentes

Es imposible convencer a un enfermo que ya está sano, cuando su cuerpo se estremece de dolor. Y mientras que un doctor puede errar en su análisis cuando carece de los instrumentos o análisis necesarios, esta vez parece que la enfermedad ha seguido su curso, y empezamos a rogar que - para sanar - desear la paz sea suficiente.

El restablecer la salud no siempre es fácil, y miles de años practicando medicina no revelan todos los misterios del cuerpo humano, quedando varios aún por resolver. El secreto de la intrínseca relación entre cuerpo y mente se disuelve, al entender por fin que la estabilidad del organismo requiere de equilibro entre sus funciones. Pero un pedazo más del rompecabezas no descubre al santo grial entero, y seguimos corriendo el riesgo de diagnosticar una migraña, cuando en realidad es un tumor cerebral.

Bancos centrales e instituciones que velan por la salud de los mercados financieros de Alemania, EEUU e Inglaterra, intentan afanadamente perfeccionar una economía global que, dejándose sentir estrepitosamente el fin del boom inmobiliario, estuvo en peligro de caer en espiral. Para ello, primero debieron utilizar el dinero del pueblo, para subsidiar a bancos que irresponsablemente corrieron riesgos. El dinero que corrige su angurria proviene de impuestos contribuidos por el pueblo para avanzar el bien común, que ahora son utilizados para salvar el pellejo a codiciosos especuladores capitalistas.

Naciones como India y China se enfocan en producir bienes, y no en especular en el mercado. La especulación no es competencia para la producción, y los mercados asiáticos experimentan un boom basado en la creación de algo tangible. La necesidad de capital, sin embargo, no puede mágicamente eliminarse y, como tristemente comprueba el fracaso de la economía boliviana, los mercados necesarios incluyen al mercado de inversiones financieras. Al ser el mercado financiero vulnerable a corridas provocadas por el miedo, o una desmedida especulación, podemos concluir que las distorsiones causadas por estas externalidades son malas tanto para la economía, como para el pueblo, que en realidad son el mismo. ¿Pero acaso el libre comercio es pura especulación?

Una señora dueña de 5 pollos que prefiere no faenarlos un lunes, porque el viernes se incrementa la demanda, pudiendo entonces recibir un precio ligeramente mayor, actúa racionalmente y no está “especulando”. Son sus pollos, y ella debe tener la libertad de decidir cuando quiere venderlos. En cambio, un banco que ofrece préstamos inmobiliarios sabiendo que está asumiendo demasiados riesgos, puede estar especulando. ¿Exactamente cuándo? Eso es lo que ahora se discute, para crear regulaciones que eviten ello vuelva a suceder. No podemos comparar el cálculo de la señora con sus pollos, con entidades financieras que prestan dinero irresponsablemente. El pretender completamente controlar – en vez de idóneamente regular - la conducta de ambos, sin embargo, es la lógica que siguen los enemigos del libre comercio y del mercado.

El pollo de la señora es fuente de colesterol, que es necesario para mantener y construir las membranas celulares. Una persona que apenas come, y cuyo colesterol está por los suelos, no vive “bien”. Si el cuerpo no produce un solo miligramo de colesterol, no puede sobrevivir. Por otra parte, la libertad es necesaria para mantener y construir una economía y – al igual que el colesterol - debe fluir por las venas de la sociedad. ¿Pero cuál libertad? ¿Qué dosis de ella? El libre mercado debe ser regulado - lo entendemos todos - pero en vez de discutir exactamente “cuanto”, y “cuando”, hay quienes discuten cómo por siempre eliminarlo.

Una pregunta válida sería, ¿Es bueno para la salud producir (consumir) “demasiada” libertad (colesterol)? Pero otros hacen preguntas menos interesantes, y cuestiona la consistencia del sistema capitalista. Su argumento puede tipificarse de la siguiente manera:

-“Oye capitalista, pensaba que eras enemigo de la intervención del gobierno (colesterol) en el mercado (sangre)”.

- “Veo que eres un hipócrita, porque ahora resulta que también lo necesitas”.

Existe especulación en el mercado, y puede tener resultados perniciosos. No se hace justicia cuando se privatizan las ganancias, pero se socializa la bancarrota de los más adinerados. Pero eliminar el libre comercio o la capacidad de gestión de la sociedad, en nombre de una abstracta “consistencia”, es un argumento infantil que usan las extremas izquierdas y derechas.

Nuestro primitivo cerebro dualista recién empieza a comprender que la salud requiere de un equilibrio entre mente y cuerpo; la economía de un equilibrio entre libertad y regulación. Debemos entender también que el Estado y el mercado son herramientas creadas por el ser humano, que pueden ser perfeccionadas, y deben ser utilizadas de manera complementaria. No son verdades absolutas. Evidencia del imperativo del equilibrio y complementariedad de funciones es que los entes racionales que alababan lo analítico, ahora utilizamos la analogía del corazón y sangre que fluye por el sistema, para justificar la necesidad de liquidez financiera. Los entes románticos, que sangraban lágrimas de injusticia, ahora utilizamos el movimiento incierto del electrón - descubierto por la física quántica - para justificar la reinserción de la voluntad y la mente en la construcción de múltiples realidades.

La derecha ahora busca entender al corazón, y la izquierda sentir su cerebro. Pero ambos todavía pecamos de la enfermedad del fundamentalismo ideológico, dibujando caricaturas de aquello que desconocemos, una dualidad reduccionista que alcanza dimensiones de epidemia.

A base de pura retorica anti-liberal y caricaturas del libre mercado no hemos de parar la inflación, ni crear empleos. Pero en vez de observar - sin prejuicios - y aprender cómo evitar una posible iliquidez en el sistema financiero, algunos simplemente levantan el dedo acusador para exclamar ¡Aja! Por ello es que, en lugar de pretender siquiera estudiar y entender cómo se perfecciona el mercado, como se detiene una crisis, y cómo lograr que la economía navegue por aguas tempestuosas sin ahogar a la población en miseria, seguramente nuestra cúpula palaciega está estudiando como imitar las hazañas políticas del presidente de Zimbabwe.

Más interesante que reactivar nuestra economía incentivando inversiones, crecimiento y exportaciones, nuestro elegidos debe estar estudiando cómo Mugabe intenta prolongar su tiranía “democráticamente”, mientras su pueblo literalmente se muere de hambre. El Presidente Mugabe, después de todo, pertenece a nuestro círculo de mentes anti-imperialistas.

La demagogia, por suerte, no es competencia para los resultados, y el pollo está en la mesa, o no lo está. Tal vez en mí retórica el colesterol es analogía de “intervención” y “libertad” al mismo tiempo, pero solo un electrón puede darse el lujo de “estar” y “no estar” a la vez. Tal vez se utilizó dinero del pueblo para salvar a la economía norteamericana, pero la economía global no ha caído en espiral, y todos nos beneficiamos. Ahora es menester perfeccionar la regulación, y evitar poner la salud económica del planeta nuevamente en peligro. Mientras, Bolivia sigue practicando una “economía cuántica”, basada en una mezcla de vudú y músculo político. Y cuando la chatarra ideológica haga que se enferme el pueblo entero, culparán a los “especuladores”, ¡incluyendo a los pollos de la señora!

Flavio Machicado Terán

Tuesday, April 08, 2008

100 Años del Tigre



Hoy es un día muy especial para todos los Stronguistas, se cumplen 100 años del mejor equipo del mundo.

Felicidades Tigres y a seguir con la garra que nos caracteriza.



Un buen resumen de la historia del Tigre se puede encontrar en La Razon de hoy, hacer click aqui


Monday, April 07, 2008

Política de Competencia

Uno de los principales objetivos de la política macroeconómica es promover la competencia en los mercados, pues esta es la mejor forma de asignar los recursos de manera más eficiente. El famoso paradigma de la competencia perfecta, es lo que idealmente debería existir en un mercado a fin de que tanto consumidores, como productores estén maximizando su utilidad. Ciertamente, este paradigma generalmente no se cumple y lo normal es que prevalezcan estructuras de mercado de competencia imperfecta como el monopolio o los oligopolios.

Con las reformas económicas que se hicieron en la década de los 90, se esperaba que el paradigma de la competencia pueda afianzarse gracias a la apertura comercial externa y a la privatización de los servicios básicos. Se esperaba que ambas medidas actuaran como un mecanismo disciplinador de la competencia, impidiendo que los productores locales —públicos o privados— explotaran sus posiciones dominantes de mercado. En muchos ámbitos las reformas estructurales han funcionado como se esperaba; sin embargo, en algunas situaciones el resultado final fue que el poder de mercado de los grandes grupos corporativos nacionales y transnacionales se consolidó.

Este talvez sea el caso de la comercialización del aceite en el mercado interno. Que yo sepa no se trata de un problema de falta de aceite que hace que suba su precio, sino un problema de fijación de precios que aparentemente esta muy por encima de su precio de equilibrio que en un mercado de competencia debería ser aquel que refleje la el costo marginal de producirlo.

De cualquier forma, la solución basada en prohibir las exportaciones para que a los productores no les quede mas que vender su producto en el mercado interno y así al haber un exceso de oferta, hacer que baje el precio, es la peor medida que se podría haber tomado, sobretodo porque se atenta contra lo pocos artículos con valor agregado que exporta Bolivia. Peor aún, las señales que se mandan a nivel interno y externo, son pésimas, porque demuestran que Bolivia no es un país para nada serio y tiene un gobierno que ataca a la iniciativa privada.

¿Qué se debería haber hecho? Lo que se debería haber hecho, pero ya hace mucho tiempo, es crear una institución autónoma que se encargue de llevar adelante una política de competencia (antitrust) activa, orientada a maximizar el bienestar de los consumidores y promover la asignación eficiente de los recursos. Este debería ser un organismo de competencia proactiva que funcione en el marco de la regulación existente, pero con una gestión autónoma y un marco legal que le garantice estar lejos del accionar de los políticos. Ciertamente algo irrealizable en las actuales circunstancias. Sin embargo, no esta demás soñar y pensar que algún día se podrán hacer bien las cosas en Bolivia.